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miércoles, 23 de agosto de 2023

Hallan restos de un niño de la Edad del Cobre en el dolmen de Santa Inés, en la provincia de Segovia

 

Restos del niño hallados en el dolmen de Santa Inés. ERESMA ARQUEOLÓGICO

El equipo del proyecto 'Eresma Arqueológico' ha hallado los restos de un niño de entre seis y ocho años que podría pertenecer a la Edad del Cobre en una sepultura situada en un costado del dolmen de Santa Inés, dentro del término municipal de Bernardos (Segovia).

“La identificación de la edad se ha realizado a partir de los dientes conservados, cuyo desarrollo indica que pertenecen a un niño o niña de seis a ocho años”, explica, en declaraciones a Europa Press, la bioarqueóloga de este proyecto, Lidia Fernández Díaz, que detalla que se han encontrado restos de un cráneo en una “pequeña cista” de piedra.

A falta de confirmación por la prueba de carbono 14, el director del proyecto, el arqueólogo segoviano Raúl Martín Vela avanza que el hallazgo pertenece a la Edad del Cobre, entre el 3.200 y el 2.200 antes de Cristo“Los megalitos son lugares recurrentes en la memoria de las gentes de la prehistoria. Santa Inés fue frecuentado posteriormente durante la Edad del Cobre y la Edad del Bronce. Al primer periodo, parece que pertenece los restos de una sepultura localizada en uno de los costados del túmulo”, matiza.

Raúl Martín Varela investiga varios yacimientos en la provincia de Segovia. / EL ADELANTADO.

Y es que, junto a los restos óseos, han localizado también una punta de fecha cuidadosamente tallada en sílex y una pequeña cuenta de collar elaborada en variscita“un exótico mineral de color verde esmeralda, muy apreciado por su rareza por las comunidades prehistóricas que no dudaban en llevárselo a la tumba”.

«En campañas anteriores hemos encontrado en el perímetro de la cámara fragmentos cerámicos pertenecientes a dos periodos prehistóricos diferentes. El primero de ellos se corresponde con la cultura del vaso campaniforme (entre el 2500 y el 1800 a.C.), llamada así por la forma acampanada de los recipientes cerámicos dotados de una compleja y rica decoración. Posteriormente, y ya en la Edad del Bronce, en torno al 1700 a.C. gentes de la cultura Protocogotas también dejaron su huella en el monumento, depositando recipientes cerámicos ornados con las características decoraciones propias de este periodo», añade el arqueólogo segoviano.

Todo esto se suma a los trabajos de investigación del equipo en su sexta campaña en este enclave y que están financiados principalmente por el Ayuntamiento de Bernardos más aportaciones realizadas por colectivos vecinales del municipio y empresas locales como Naturpiedra J Bernardos.

Foto: La parte central del Dolmen, con 6.000 años de antigüedad, está formada por una cámara funeraria circular de más de tres metros de diámetro donde las comunidades neolíticas enterraban a sus difuntos. 

A lo largo de los meses de julio y agosto, 'Eresma Arqueológico' ha podido ahondar en la magnitud de este monumento funerario, “único” en la provincia de Segovia.

“Estamos ante un ejemplar único, ya que el estudio del fenómeno megalítico ha sido, hasta la fecha, una asignatura pendiente en la provincia. Este año hemos confirmado algunas de las hipótesis que veníamos barajando tiempo atrás y que estaban relacionadas en la dilatada biografía funeraria del dolmen”, detalla el director del proyecto.

Martín Vela recuerda que "el dolmen de Santa Inés fue construido hace unos 6.000 años durante el Neolítico por los primeros agricultores y ganaderos que se asentaron junto a una importante vía de comunicación de la época como era el valle del Eresma. Era la autopista de la prehistoria que comunicaba en sentido bidireccional la submeseta a través de los pasos de la sierra de Guadarrama en dirección al valle del Duero. Esta circunstancia explica la abundancia de yacimientos arqueológicos de todas las épocas junto al río Eresma”, señala el arqueólogo segoviano.

Foto: Vista aérea donde se aprecia el quiebro del corredor en dirección sureste.

“Un dolmen es una tumba, pero también un hito geográfico que indica la presencia de varias comunidades aldeanas que están explotando el territorio. La mejor manera de demostrar que esta tierra es tuya es colocando la tumba de tus antepasados, demostrando así el arraigo al terruño”, matiza Raúl Martín Vela que aclara que con el paso de los siglos, y una vez que el Neolítico decae y evoluciona hacia otros periodos, el dolmen continuó siendo visitado por otras culturas y comunidades durante la Edad de los Metales.

Este monumento megalítico de Santa Inés se compone de un gran túmulo de tierra y piedra de unos 30 metros de diámetro, en cuyo centro se localiza armazón de piedra que conforma el dolmen. "En la parte central se ubica la cámara funeraria, de unos tres metros y medio de diámetro, compuesta por grandes bloques de pizarra que definen un espacio sepulcral de planta circular, donde las comunidades neolíticas sepultaban a sus seres queridos a lo largo del tiempo. El acceso a la cámara se realizaría a través de un corredor subterráneo delimitado por grandes piedras de cuarcita blanca cubiertas por un tejado de losas de pizarra gris de buen tamaño", explica Martín Vela.

Aplicación de filtros fotogáficos a un ortostato de la cámara funeraria. Detalle y dibujo de una figura antropomorfa.

'Eresma Arqueológico' continuará su andadura por el noroccidente de la provincia en su labor de “impulsar el valor del patrimonio arqueológico de los pueblos como elemento vertebral del medio rural”.

En este sentido, Martín Vela señala que próximamente desvelará los resultados obtenidos en otros yacimientos del entorno donde han estado trabajando, como Nava de la Asunción y Navas de Oro. “Ahora toca continuar la labor en el crómlech de Cantos Blancos, también en Bernardos y, finalmente, en septiembre rematarán en el poblado vacceo del Cerro Tormejón, en Armuña”, concluye.








Fuentes: eldiario.es | eladelantado.com

Publicado por Guillermo Caso de los Cobos

https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/hallan-restos-de-un-nino-de-la-edad-del-cobre-en-el-dolmen-de-san

Un nuevo hallazgo permite reconstruir y ahondar en la vida de los esclavos en Pompeya

 

Detalle de la habitación A, habitada por esclavos, de la villa suburbana de Civita Giuliana: se pueden ver las ánforas en las esquinas, los dos armarios y, al frente, el banco (foto mic)Parco Archeologico di Pompei

El hallazgo en el Parque Arqueológico de Pompeya (sur de Italia) del mobiliario y la decoración de una habitación en la villa romana de Civita Giuliana, a unos 600 metros de los muros de la ciudad antigua, permite ayudar a reconstruir la vida de los esclavos en la localidad destruida por la erupción del Vesubio en el 79 d.C.

"La imagen de la estancia tal y como cómo era hace casi 2.000 años, realizada con la técnica del calcado, que solo existe en Pompeya y sus alrededores, parece una fotografía actual  denunciando una situación de precariedad", explicó este domingo el Ministerio de Cultura de Italia.

Archaeological Park of Pompeii, Via Plinio 26, 80045, Pompei (NA)

Los restos de dos camas encontrados en la nueva sala, que ha sido denominada "ambiente A", permiten "pensar en una jerarquía precisa dentro de la servidumbre"ya que mientras una de ellas "extremadamente simple y sin colchón", la otra es "de un tipo más cómodo y costoso, conocido en la bibliografía como 'cama con respaldo'", con huellas de decoración de color rojo.


En las últimas excavaciones también se han encontrado dos pequeños armarios parcialmente conservados y varios utensilios, entre ellos una pala de hierro, además de una serie de ánforas y vasijas similares a las halladas en 2021 en el "ambiente C", también donde vivían los esclavos y donde ahora se ha detectado la presencia, antes de que se produjera la erupción del Vesubio, de al menos tres ratones. Es un detalle que vuelve a subrayar las condiciones de precariedad e incomodidad higiénica en las que vivían los esclavos de la sociedad de la época.

Tazas y vajillas de cerámica halladas in situ en un entorno de las dependencias de servicio del gran complejo de Civita Giuliana (Pompeya). Foto: Parque Arqueológico de Pompeya.

El intento de escapatoria

Se trata de dos ratones en un ánfora y una rata en una jarra, colocada debajo de una de las camas, de la que parece que el animal trataba de escapar cuando murió en el flujo piroclástico de la erupción, "que subrayan una vez más las condiciones de precariedad e higiene en que vivían los últimos de la sociedad de la época".

"Los propietarios usaban varios privilegios, incluida la posibilidad de formar una familia, aunque sin ninguna protección legal para atar más estrechamente a algunos esclavos a la villa, también con el fin de tenerlos como aliados en la vigilancia de los demás", destacó el director del Parque Arqueológico de Pompeya, Gabriel Zuchtriegel.

La cama sin colchón y con base móvil descubierta en la habitación A (habitación de esclavos) de la excavación en la villa suburbana de Civita Giuliana del Parque Arqueológico de Pompeya (Foto mic)

"Lo que emerge aquí es la estructura social de la servidumbre, la cual tenía que impedir las fugas y las formas de resistencia, entre otras cosas, y porque faltan rastros de rejas, candados y grilletes. En este sentido, parece que el control se realizaba principalmente a través de la organización interna de la servidumbre, y no a través de barreras y restricciones físicas", añadió.

Según el ministro de Cultura, Gennaro Sangiuliano, "lo reconstruido confirma la necesidad de continuar la investigación científica en un lugar que, gracias a la obra de la magistratura y de los carabineros, ha sido arrancado del saqueo y del tráfico ilícito de bienes arqueológicos  para contar momentos notables de la vida cotidiana de la antigüedad".














https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/un-nuevo-hallazgo-permite-reconstruir-y-ahondar-en-la-vida-de-los

jueves, 17 de agosto de 2023

El Misterioso 'Huevo de Nubia' hecha por tierra la edad de las pirámides de Egipto

 


Existe una fascinante cáscara de huevo de avestruz conservada en el Museo de Nubia, en Egipto, que muestra, entre sus diversas ilustraciones, tres triángulos puntiagudos que, según algunos expertos, representan las pirámides más destacadas del antiguo Egipto, las de la meseta de Guiza. Se cree que la cáscara de huevo data de alrededor del 5000 antes de Cristo, lo que significa que la ilustración tiene al menos 7000 años de antigüedad. [Ver video]

Esto es un problema porque, según los principales egiptólogos, la pirámide egipcia más antigua es la de Djoser, construida en la Necrópolis Real de Saqqara hace unos 4.700′ años. Las pirámides egipcias de Guiza, en cambio, se cree que datan de hace unos 4.500 años.

El peculiar huevo de avestruz fue descubierto en Nubia y se cree que data de la cultura Naqada I, y el contenido de la tumba donde se encontró el huevo sugiere que los artefactos del interior de la tumba se remontan a unos 7.000 años.


Los antiguos egipcios cazaban avestruces desde la época predinástica. Sus huevos se utilizaban ampliamente durante este periodo para diversos fines. El contenido de los huevos servía como potencia nutricional y ayudaba a alimentar a la población, y sus cáscaras vacías servían como recipientes y lienzos para los artistas.

Aunque hay cientos de pirámides en Egipto, las de Guiza son las más famosas y prominentes. El artista antiguo, al ver tan imponentes estructuras, no se le ocurrió una mejor idea que grabarlas en un objeto utilizable y durable, como el huevo de avestruz.

Las representaciones modernas de las pirámides de Egipto dan como resultado una imagen en la que están presentes las tres pirámides.

Si esto a sido así en nuestros tiempos, ¿es posible que las tres pirámides sirvieran como el mismo símbolo hace miles de años?


Un examen detallado de la cáscara de huevo de avestruz revela otro símbolo. Uno de ellos, pintado justo al lado de los triángulos, parece representar el río Nilo.

Si se observan las actuales imágenes satelitales del lugar se puede ver una similitud con la representación en el huevo. Hace 7000 años, había un clima especialmente húmedo, las aguas del rio Nilo debió ocupar una gran área, que hoy solo es ocupado por el desierto.

Si este es el caso, y la ilustración muestra realmente el Nilo, entonces tenemos pruebas adicionales que apoyan la idea de que los tres triángulos representan realmente las pirámides egipcias, lo que alimenta la hipótesis de que las pirámides egipcias son mucho más antiguas de lo inicialmente aceptado.











Articulo publicado en...https://www.helium-24.com/2021/12/Misterioso-Huevo-de-Nubia-hecha-por-tierra-la-edad-de-las-piramides-de-Egipto.html

Ancestral pueblo de Japón tenía la práctica de aplanar cráneos

 Un equipo internacional de investigadores ha concluido que el pueblo Hirota, que vivió en la isla de Tanegashima, en el sur de Japón, entre finales del período Yayoi y el período Kofun (siglos III al VII d.C.), practicaba la modificación craneal.



El cráneo deformado de un individuo encontrado en el sitio de Hirota. Crédito: Museo de la Universidad de Kyushu/Noriko Seguchi/Seguchi et al., PLOS ONE, 2023.


En todo el mundo, a lo largo de la historia, muchas culturas han alterado artificial e intencionalmente la forma de sus cráneos. Y aunque la práctica aparece en otras partes de Asia, la evidencia de humanos que deformaron sus cráneos a propósito en Japón es escasa. Solo hay un lugar donde pudo haber tenido lugar: la isla de Tanegashima, entre los siglos III y VII d.C.

Sin embargo, a diferencia de otros ejemplos —como los cráneos alargados que parecen alienígenas—, las posibles modificaciones en el caso nipón son sutiles. Tan sutiles que no se podían descartar otros factores menos intencionados.

Ahora, un análisis en profundidad lo ha confirmado. Las personas que vivían en lo que ahora se conoce como el sitio de Hirota se dispusieron a alterar las formas de sus cráneos, tanto hombres como mujeres.


Una fotografía de los restos humanos antiguos encontrados en las ruinas de Hirota. Una característica notable de los restos es el uso de muchos accesorios de concha, indicativos de la cultura y el comercio de la región en ese momento. Crédito: Museo de la Universidad de Kyushu.

«Un lugar en Japón que durante mucho tiempo se ha asociado con la deformación craneal es el sitio de Hirota en la isla japonesa de Tanegashima, en la prefectura de Kagoshima. Este es un sitio de entierro a gran escala del pueblo Hirota que vivió allí durante el final del período Yayoi. , alrededor del siglo III d.C., hasta el período Kofun, entre los siglos V y VII d.C.», dijo la antropóloga Noriko Seguchi de la Universidad de Kyushu en Japón.

«Este sitio fue excavado de 1957 a 1959 y nuevamente de 2005 a 2006. De la excavación inicial, encontramos restos con deformaciones craneales caracterizadas por una cabeza corta y una parte posterior aplanada del cráneo, específicamente el hueso occipital y las partes posteriores del hueso parietal».

Análisis en 2D y 3D

El sitio de Hirota es un extenso cementerio. Entre las dos excavaciones, se recuperaron cientos de esqueletos completos y parciales y miles de ajuares funerarios, proporcionando un corpus extenso para analizar la cultura Hirota. Sin embargo, no estaba claro si los cráneos se modificaron intencionalmente o si la forma del cráneo fue producto de un proceso no intencional.

Seguchi y sus colegas buscaron resolver el misterio con un análisis comparativo exhaustivo de imágenes 2D y escaneos 3D.


Imágenes en 3D de cráneos excavados en el sitio de Hirota y el sitio de Doigahama que los investigadores usaron para comparar la morfología del cráneo entre los dos grupos. Observe que el cráneo del sitio de Hirota (derecha) tiene una parte posterior de la cabeza más aplanada en comparación con los cráneos del sitio de Doigahama (izquierda), lo que indica una modificación craneal intencional. Crédito: Laboratorio Seguchi/Universidad de Kyushu.

Los investigadores agregaron cráneos de personas Jōmon, que vivían en Kyushu antes del período Yayoi; y un pueblo contemporáneo de otra isla, los Yayoi Doigahama, a su estudio para comparar. En total, el estudio incluyó 19 cráneos Hirota, 9 cráneos Jōmon y 28 cráneos Doigahama.

Posteriormente, hicieron una comparación visual entre los grupos, seguida de un análisis estadístico de las formas y contornos de los cráneos. Así, encontraron características distintas en los cráneos de Hirota consistentes con modificaciones que no se encontraron en los cráneos de Jōmon y Doigahama. La parte posterior de los cráneos estaba claramente aplanada y los cráneos tenían protuberancias, asimetrías y depresiones que indicaban que la forma no se había producido de forma natural.

La explicación más probable, dedujo el equipo, es un ejercicio cultural que fue realizado por los Hirota y no por las otras comunidades.

«Nuestros resultados revelaron una morfología craneal distinta y una variabilidad estadística significativa entre los individuos de Hirota», explicó Seguchi. «La presencia de una parte posterior aplanada del cráneo caracterizada por cambios en el hueso occipital, junto con depresiones en partes del cráneo que conectan los huesos —específicamente las suturas sagitales y lambdoideas—, sugirieron fuertemente una modificación craneal intencional».

No está claro por qué la gente de Hirota se involucró en esta práctica de dar forma al cráneo, pero no parecía estar basada en el sexo. Hombres y mujeres tenían cráneos aplastados por igual, lo que sugiere que puede haber tenido algo que ver con el refuerzo de la identidad cultural, una forma de sobresalir frente a otras personas cercanas.

«Nuestros hallazgos contribuyen significativamente a nuestra comprensión de la práctica de la modificación craneal intencional en las sociedades antiguas. Esperamos que más investigaciones en la región ofrezcan información adicional sobre el significado social y cultural de esta práctica en el este de Asia y el mundo», concluyó Seguchi.




La investigación ha sido publicada en PLOS ONE. 

Fuente: Kyushu. Edición: MP.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: Ancestral pueblo de Japón tenía la práctica de aplanar cráneos https://mysteryplanet.com.ar/site/ancestral-pueblo-de-japon-tenia-la-practica-de-aplanar-craneos/













Este templo submarino recién descubierto desvela el poder que tenían los nabateos de Petra

 

Imagen aérea del vicus Lartidianus o barrio comercial del antiguo puerto romano de Puteoli.

Las ruinas de la antigua ciudad romana de Puteoli son una mezcla desordenada de muros derribados, pilares y suelos de piedra rotos, la mayoría sumergidos bajo un metro y medio de agua en la tranquila bahía italiana de Nápoles. Un día de verano de 2021, buceando por Puteoli, el arqueólogo de la Universidad de Nápoles, Michele Stefanile y su colega Michele Silani, de la Universidad Vanvitelli, descubrieron los restos de dos altares de mármol blanco bajo un amasijo de piedras y arena, casi como si alguien hubiera intentado ocultarla torpemente, recuerda Stefanile.

Cuando los investigadores volvieron más tarde para retirar los escombros de alrededor de la losa, encontraron inscripciones en latín grabadas en ella, dedicadas a un dios adorado hace 2000 años en los lejanos desiertos de las actuales Jordania y Arabia Saudí. Se dieron cuenta de que se trataba de un altar y de una prueba que los arqueólogos llevaban más de un siglo esperando descubrir.

En una reciente rueda de prensa, funcionarios del Ministerio de Cultura italiano anunciaron que el altar de la bahía de Nápoles procede de un templo que fue la avanzadilla más occidental de los nabateos, una tribu de comerciantes y mercaderes del desierto que prosperó en la periferia oriental del Imperio Romano hasta el siglo IV d. C. "De confirmarse, sería un nuevo hallazgo de gran importancia", afirma el arqueólogo del Instituto Arqueológico Alemán Will Kennedy"Es realmente espectacular".

Un arqueólogo submarino agita los sedimentos de los restos de un altar de mármol blanco en las aguas de Puteoli (Italia). El altar pertenece a un antiguo templo de los nabateos, mercaderes del desierto cuya gran riqueza construyó ciudades como Petra, en Jordania. Los arqueólogos sospechan que el templo se encuentra bajo unos entre 30 y 60 cm de arena. FOTOGRAFÍA DE MINISTERO DELLA CULTURA.

Un descubrimiento "extraño"

En sus mejores tiempos, los enigmáticos nabateos fueron mercaderes e intermediarios clave que conectaban el Imperio Romano con los productos de lujo procedentes de Oriente. El autor romano Plinio el Viejo afirmaba que los ciudadanos-consumidores adinerados enviaban cada año asombrosas sumas de dinero a Arabia, India y China, lo que indicaba la importancia del comercio de codiciados productos como la seda, el incienso y las especias. Al controlar su paso por los desiertos de la península arábiga, los ricos nabateos financiaron un próspero reino cuyas ruinas, en lugares como Petra (Jordania) y Hegra (Arabia Saudí), siguen asombrando a los turistas.

Gran parte de ese comercio llegaba a Italia a través del puerto de Puteoli, hoy situado bajo la costa de la moderna Pozzuoli. Fundado por colonos griegos en el año 500 a. C., Puteoli se convirtió en el puerto más importante de los inicios del poder de Roma, y durante varios siglos todo tipo de mercancías, desde el grano egipcio hasta los leones del Coliseo, recalaban en Puteoli antes de dirigirse a la capital o a otras partes del Imperio. "Puteoli era la conexión de Roma con Oriente", afirma Stefanile.

"El altar recién descubierto, junto con otro hallado en las proximidades, demuestran que los nabateos también estuvieron presentes en Puteoli, pero los habitantes del desierto no eran conocidos por su destreza marinera y carecían de puertos propios. Encontrar pruebas de un templo nabateo en Puteoli es realmente extraño", afirma el historiador de la Universidad Northwestern (en Illinois, Estados Unidos) Taco Terpstra"¿Por qué iban los nabateos a hacerse a la mar, recorrer medio Mediterráneo e instalarse en Puteoli? No era su especialidad".

Los restos de los altares descubiertos datan de la primera mitad del siglo I d. C., y son similares al altar (más grande y completo) descubierto en la misma área por pescadores en 1965. La inscripción en la base de ese altar, que dice «DVSARI SACRVM», revela que el altar estaba consagrado a Dusares, la deidad principal del panteón nabateo y única en la religión nabatea.

Una ciudad que se hunde resurge

Las pistas se conservaron por accidente geológico. Al igual que las cercanas Pompeya y Herculano, Puteoli está en el corazón de los Campi Flegrei, o "Campos de Fuego", un tramo de la costa italiana conocido por su actividad volcánica. El monte Vesubio, cuya erupción en el año 79 d. C. sepultó las ciudades de Pompeya y Herculano, se divisa en el horizonte hacia el este, y los geólogos han localizado otros 45 volcanes activos en la zona.

Los arqueólogos calculan que, en algún momento de la época romana, el suelo bajo el próspero puerto se hundió casi tres metros, inundando el paseo marítimo y sus edificios durante años o décadas. Pero la actividad volcánica también actúa en sentido contrario: hoy, las ruinas de Puteoli vuelven a levantarse. En la última década, el lecho marino se ha elevado casi un metro. Lo que comenzó en 2015 como un proyecto de arqueología subacuática es ahora parcialmente una excavación en tierra firme, y muchos de los templos, graneros y edificios comerciales que una vez bordearon el antiguo paseo marítimo de Puteoli están bajo unos pocos centímetros de agua.

Altar encontrado en los años sesenta del s. XX en la misma zona. En la parte superior de las losas del altar, hay ranuras que servían como nichos votivos para albergar «betilos», piedras sagradas que se veneraban como efigies de los dioses. Es importante señalar que la religión nabatea tradicionalmente no incluía representaciones figurativas de los dioses, sino que los dioses se representaban mediante estelas de culto o piedras erguidas. Sin embargo, posteriormente se descubrió un busto colosal de Dusares en Pozzuoli, que actualmente se encuentra en los Museos Vaticanos. En ese momento, su imagen se había vuelto completamente romano-helenizada y figurativa. Como líder del panteón nabateo, Dusares era identificado con Zeus y se representaba como un hombre con una barba rizada y espesa.

Espacios sagrados en suelo extranjero

Stefanile y sus colegas, Michele Silani y Maria Luisa Tardugno, investigadora de la Dirección General de Patrimonio de Italia, afirman que los nabateos debieron de tener una presencia visible en Puteoli. Utilizando drones y escáneres láser para cartografiar las ruinas submarinas desde arriba  escáneres láser para cartografiar las ruinas submarinas desde arribaSilani calculó que los altares recién descubiertos (parte de un templo más grande) se habrían situado en un lugar privilegiado hace 2000 años: a sólo 45 metros de la costa de la época romana, en una de las dos carreteras principales que subían desde la playa.

El templo habría desempeñado un papel fundamental para los mercaderes nabateos que se encontraban lejos de su hogar e intentaban proteger sus intereses económicos y sus creencias religiosas mientras estaban en suelo extranjero. "Necesitaban un templo para hacer tratos y acuerdos bajo la protección de sus dioses", explica Stefanile. "Esto les permitía celebrar ceremonias en los espacios sagrados de su tierra natal".

Al mismo tiempo, el templo era una especie de valla publicitaria para difundir la presencia de los mercaderes nabateos entre los clientes potenciales del ajetreado puerto, al tiempo que hacía un esfuerzo deliberado por conectar con la comunidad romana local. "Las inscripciones están en latín, utilizan mármol italiano y métodos de construcción italianos", explica Stefanile.

Representación del dios Dusares en el sur de Siria.

Una talla de mármol hallada en otro lugar de las ruinas de Puteoli describe lo que pudo haber ocurrido en el templo nabateo: en el año 11 d. C., quizá esperando la intervención divina en sus negociaciones o una bendición para el arriesgado viaje marítimo de regreso a casa, "Zaidu y Abdelge ofrecieron dos camellos a [el dios] Dusares". Por extraño que parezca hoy en día, no hay razón para dudar de que la ofrenda animal se enviara a través del Mediterráneo con el propósito expreso de sacrificarla: durante siglos, Puteoli fue el principal puerto de entrada de leones, avestruces, elefantes y otras bestias destinadas a entretener a las multitudes en las arenas romanas, señala Stefanile, así que ¿por qué no un par de camellos?

Según Terpstra, "la presencia nabatea en Puteoli era una combinación de puesto de escucha y oficina de promoción comercial". Ayudaba a proporcionar a los mercaderes nabateos recién llegados los conocimientos locales que necesitaban para conseguir los mejores tratos, al tiempo que tranquilizaba a los comerciantes romanos en el sentido de que los nabateos eran socios dignos de confianza con pocas probabilidades de desaparecer en la noche con sus arcas. "No estaban allí para disfrutar de la brisa marina o de las vistas", afirma Terpstra: "Debía ser de algún modo beneficioso para el comercio".

Stefanile y sus colegas excavan actualmente en Puteoli con la esperanza de descubrir el resto de las ruinas del templo, que el arqueólogo calcula que se encuentran bajo unos 30 centímetros de arena. La investigación podría ayudar a responder otras preguntas sobre el destino del antiguo puerto marítimo, como por qué tantos edificios parecen haber sido abandonados a las olas que suben lentamente, en lugar de ser reubicados a medida que la ciudad se hundía. "Tuvieron tiempo de trasladar a la gente", afirma Stefanile. "¿Por qué lo dejaron todo allí?".




Fuente: nationalgeographic.es | elretohistórico.com


Publicado por Guillermo Caso de los Cobos


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