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jueves, 30 de marzo de 2023

El Museo de las Momias de Guanajuato: Un relato macabro que no te puedes perder

 


Las momias de Guanajuato son un conjunto de más de cien cadáveres conservados por causas naturales que fueron descubiertos en el siglo XIX en Guanajuato, ciudad del centro de México. La historia de estas momias se remonta a 1833, cuando la ciudad fue azotada por un brote de cólera. Treinta años después de la epidemia, el cementerio estaba lleno a rebosar, y algunos de los cadáveres fueron exhumados para poder enterrar los más recientes. Fue en esta época cuando se descubrió que algunos de estos cuerpos estaban momificados como consecuencia de las condiciones extremadamente secas del terreno. Se exhumaron aún más de estas momias, y finalmente el lugar en el que fueron almacenadas se convirtió en el Museo de las Momias de Guanajuato.

Pago de tasas o desalojo de tumbas

En la década de 1860, la ciudad de Guanajuato afrontaba un serio problema: su cementerio estaba alcanzando su máxima capacidad. Por esta razón, se decidió que se impondría una tasa a los parientes de los individuos enterrados en él. Esta tasa se cobró desde 1865 hasta 1958, y su importe era un total de 170 pesos en un solo pago o una cuota de 50 pesos anuales durante tres años. Pagada esta tasa, las autoridades dejaban al difunto en paz. En caso de no hacerlo, sin embargo, la consecuencia era el ‘deshaucio’ del cadáver de su tumba.

Por desgracia, la mayoría de la gente  no podía permitirse pagar la tasa o sencillamente decidió no hacerlo. A consecuencia de ello, el 90% de las tumbas fueron desalojadas con el paso del tiempo. El primer cadáver en ser ‘deshauciado’ al parecer fue el de un médico francés llamado Remigio Leroy. Al ser este médico un extranjero que murió cuando estaba de visita en Guanajato, es muy probable que las autoridades no consiguieran ponerse en contacto con sus deudos para informarles del nuevo sistema de tasas. De este modo, su cadáver fue el primero en ser retirado de su tumba.

Una de las momias del Museo de las Momias de Guanajato (México). (Public Domain)

Una de las momias del Museo de las Momias de Guanajato (México). (Public Domain)

El sorprendente hallazgo de las momias

Para asombro de todos, cuando el cuerpo de Remigio Leroy fue exhumado el 9 de junio de 1865, se descubrió que se encontraba bastante bien conservado. A medida que se iban desenterrando más momias de este tipo, las autoridades de Guanajuato se vieron obligadas a plantearse qué hacer con ellas. Fue entonces cuando se decidió que las momias serían realojadas en un osario situado en el subsuelo del cementerio. En el caso de que sus parientes acabaran pagando la tasa, se les permitiría reclamar los restos de sus seres queridos para enterrarlos de nuevo. Parece ser que muy pocos, si es que alguien lo hizo, pagaron la tasa, de modo que muy pronto el osario se fue llenando de momias.


Algunas de las momias del museo de Guanajuato. (CC BY SA 4.0)

Algunas de las momias del museo de Guanajuato. (CC BY SA 4.0)

Muy pronto se corrió la voz de la existencia de este ‘almacén de momias’, y la gente empezó a acudir al cementerio con la intención de contemplar los macabros restos almacenados en el osario. Los trabajadores del cementerio vieron en este interés una oportunidad para conseguir unos ingresos extra, y comenzaron a cobrar pequeñas cantidades a la gente que deseaba acceder al osario para ver las momias. Fue así como nació el Museo de las Momias de Guanajuato. Aunque la tasa sobre las tumbas fue derogada y la práctica de desenterrar cadáveres prohibida en 1958, las momias de Guanajuato continuaron formando parte del nuevo museo.

Una famosa atracción turística

En 1970 se estrenó una película de terror mexicana titulada Santo vs. las Momias de Guanajuato. En la película, un luchador llamado Santo se enfrenta a las momias de Guanajuato, que habían vuelto mágicamente a la vida. Gracias a esta película el museo pudo consolidar su posición como atracción turística mexicana.

La actitud de los visitantes hacia las momias ha variado con el paso del tiempo. Tratadas en un principio como inquilinos de un cementerio de cuyas tumbas sus parientes no pagaban el alquiler, las momias despertaron poco a poco el interés y la curiosidad del público. Sin embargo, a lo largo de los años los visitantes han ido adoptando una actitud cada vez más respetuosa hacia estos restos humanos

Como muestra de esta evolución, durante muchos años las momias simplemente se apoyaban en las paredes del osario para que los vivos pudiesen contemplarlas. En la actualidad se han habilitado urnas de cristal para mayor seguridad. También se han realizado recientemente estudios científicos en algunas de las momias para saber más acerca de estos individuos.

Momia de un bebé. Museo de las Momias de Guanajuato. (CC BY SA 4.0)

Momia de un bebé. Museo de las Momias de Guanajuato. (CC BY SA 4.0)






Autor: Wu Mingren

https://www.ancient-origins.es/lugares-antiguos-americas/momias-de-guanajuato-003499


Consiguen reconstruir el cráneo del hombre de Altamura (Italia), un neandertal de hace unos 150.000 años

 

Solo el cráneo y parte de un hombro son visibles en el Hombre de Altamura. El resto del cuerpo está cubierto por concreciones de calcita sobre la que se han formado coraloides. Crédito: Museo Archeologico di Altamura: Soprintendenza Archeologia della Puglia.

Los avances tecnológicos en el campo de la paleoantropología virtual han sido claves a la hora de describir, por primera vez, los restos humanos conocidos como el 'Hombre de Altamura', uno de los fósiles neandertales más increíbles y enigmáticos del mundo. 

Los resultados de este estudio acaban de ser publicados en la prestigiosa revista Communications Biology del grupo Nature, en un trabajo liderado por el Dr. Antonio Profico, de la Universidad de Pisa, y que ha contado con la participación del Dr. Costantino Buzi, investigador postdoctoral Marie Curie Individual Fellowship en el IPHES-CERCAA.

La morfología del cráneo de Altamura encaja perfectamente dentro de la variabilidad neandertal, aunque conserva características que se producen en muestras europeas arcaicas. Algunas de estas características nunca se habían documentado antes, lo que permite a los investigadores plantear que los rasgos arcaicos que conserva este fósil podrían estar originados por el aislamiento geográfico de las primeras poblaciones de neandertales del sur de Italia.

Se utilizaron sondas fotográficas (a) para adquirir fotogramétricamente los componentes basales y posteriores (BP) del cráneo (b), expuestos en la Cámara Trasera. Sus partes frontal y facial (FF) fueron adquiridas por escáner láser del ábside (c), donde también la mandíbula y varios huesos largos son visibles directamente en el suelo de la cueva (c , d).

Una historia increíble para unos restos humanos excepcionales

Los restos neandertales de Altamura son posiblemente uno de los más famosos del mundo, tanto por las características del lugar en el que se encuentran como por el excelente estado de conservación. Son muy conocidas las imágenes de un cráneo humano rodeado de concreciones estalagmíticas. Su historia es muy sorprendente, lo que le confiere especial relevancia.

En 1993 un grupo de espeleólogos se encontraba explorando un sistema kárstico cerca de Altamura, una ciudad de unos 70.000 habitantes del sur de Italia. En una de estas cuevas, concretamente en la cueva de Lamalunga, y después de bajar por un conducto vertical de más de 15 metros, encontraron tres pasillos. El del centro tenía unos 20 metros de largo. Cuando iluminaron esta sala, se dieron cuenta de que en las paredes estaban llenas de huesos animales atrapados entre las estalactitas y estalagmitas. Al final del pasillo accedieron a un pequeña cámara donde, en medio de una gran columna de calcita llena de coraloides (pequeños espeleotemas con forma de coral), sobresalía un cráneo humano.

La Gruta de Lamalunga, donde se hallaron (al fondo de la misma) los restos del "Hombre de Altamura".

Los científicos que bajaron a la cueva siguiendo a los espeleólogos tomaron algunas fotografías y vídeos e interpretaron que se trataba de un hombre adulto que podría haber caído por el conducto vertical en el que se acumulaban gran cantidad de animales muertos. Lo más probable es que hubiera quedado atrapado y muriera de hambre. En ese momento no sabían de qué especie se trataba ni de qué época correspondía, pero sí vieron que, además del cráneo, entre las concreciones había muchos más huesos del propio individuo. Bautizaron estos restos como el Hombre de Altamura.

Durante muchos años, estos restos humanos habían quedado en el olvido ya que la dificultad de su extracción no hacía viable su estudio detallado. En un principio se consideró que estos restos humanos correspondían al Homo heidelbergensis, pero en 2015, investigadores de la Universidad de Sapienza de Roma pudieron acceder a la cavidad y con la ayuda de un brazo robotizado consiguieron extraer una muestra ósea de su escápula derecha. Los resultados de este estudio, incluido su ADN mitocondrial, fueron publicados en la revista Journal of Human Evolution y determinaron que se trataba en realidad de un Homo neanderthalensis. Su datación, entre los 172.000 y 130.000 años, le sitúa entre los neandertales más antiguos hasta ahora conocidos.

a Se adquirieron configuraciones de hitos homólogos en el FF y BP de Altamura y de un ejemplar de referencia, el Cráneo 5, casi completo, del yacimiento de la Sima de los Huesos (SH-5), Atauerca; b las coordenadas de los puntos de referencia se procesaron por separado mediante el análisis generalizado de Procrustes (GPA); c FF y BP se alinearon de acuerdo con la muestra de referencia que mostró la mayor afinidad morfológica; d - f varias vistas del modelo virtual de Altamura alineado en SH-5; g SH-5 vista lateral.

Arqueología virtual en una cápula del tiempo

El esqueleto neandertal de Altamura ha permanecido en esta cavidad durante todos estos años. El difícil acceso a la cavidad y los problemas técnicos derivados de su extracción física, han hecho que los investigadores desarrollen técnicas virtuales para analizar los restos sin producir problemas de conservación.

De hecho, gracias a los avances tecnológicos en el campo de la paleoantropología virtual, los investigadores han sido capaces de recuperar virtualmente el cráneo neandertal del Hombre de Altamura. Para ello, los investigadores adquirieron ambas partes expuestas del cráneo con técnicas digitales por separado: la parte frontal, visible directamente, con sensores láser, y la otra mitad mediante el uso combinado de fotogrametría, ya que sólo es accesible con sondas telescópicas a través de aberturas en la cortina de columnas más allá del esqueleto. Una vez obtenidas ambas partes, mediante un proceso computacional se pudieron volver a montar ambas partes basándose en otras muestras comparativas de referencia como es el caso del Cráneo 5 de la Sima de los Huesos de Atapuerca.

Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca, junto al 'Cráneo número 5', conocido popularmente como 'Miguelón'.

Según el Dr. Antonio Profico (izquierda), de la Universidad de Pisa :“Las partes digitalizadas en la cueva no tenían puntos de unión, lo que nos obligó a desarrollar un nuevo método para poder ensamblarlas. Así pues, decidimos combinar virtualmente las dos mitades como dos porciones inconexas de un mismo cráneo”.

El estado de conservación del cráneo de Altamura es tan excepcional que se han podido conservar partes tan delicadas como los huesos de la nariz. Según Costantino Buzi (derecha), Investigador del IPHES-CERCA: “El hombre de Altamura representa un ejemplo único: es un neandertal potencialmente completo (no sabemos de otros tan representativos). El esqueleto está desarticulado y cubierto de capas de calcita cuya formación ha favorecido su conservación excepcional, incluso de las estructuras esqueléticas más frágiles, como las del interior de la apertura nasal".

Luz en la evolución de los neandertales

El estudio descriptivo y cuantitativo del cráneo revela que la morfología de este importante hallazgo encaja con la variabilidad de los neandertales, al tiempo que muestra algunos rasgos menos típicos, es decir, más arcaicos que otros fósiles europeos datados entre 300.000 y 40.000 años atrás. Algunos de estos caracteres nunca se han observado en el Homo neanderthalensis, lo que sugiere que su origen puede remontarse a largas fases de aislamiento geográfico de las poblaciones humanas en refugios ecológicos representados por las regiones del sur de la península itálica.

Reconstrucción hiperrealista del rostro y el cuerpo del  'Hombre de Altamura'', realizada sobre la base de un análisis rigurosamente científico realizado por los holandeses Adrie y Alfons Kennis.

Según Giorgio Manzi, coordinador de la investigación "en base a nuestros datos, pensamos que el cráneo de Altamura puede dar luz al debate sobre la evolución de los neandertales. La forma del cráneo del hombre de Altamura entra dentro de la variabilidad de esta especie extinguida, compartiendo características con otros ejemplares clásicos, pero al mismo tiempo muestra afinidades con los antiguos neandertales –como los de Saccopastore, aquí en Roma– o con hallazgos aún más arcaicos, como el cráneo de Ceprano (sur del Lacio), que se remonta a hace unos 400 mil años".

En esta misma línea, el Dr. Fabio Di Vincenzo (izquierda) concluye: "La estrecha similitud encontrada con hallazgos anteriores a lo largo de la línea evolutiva de los neandertales, como el Cráneo 5 de la Sima de los Huesos, datado hace unos 430.000 años, es bastante inesperada. Observamos esta similitud en la expresión de diversas características craneales, así como en la morfología general del hueso occipital, cuya anatomía se puede evaluar con precisión en Altamura”.





Fuente: comunicio.iphes.com 

Publicado por Guillermo Caso de los Cobos 

https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/consiguen-reconstruir-el-craneo-del-hombre-de-altamura-italia-un-





lunes, 27 de marzo de 2023

Sorprendente hallazgo del Antiguo Egipto: más de 2.000 cabezas de carneros momificados

 


Las excavaciones en el templo de Ramsés II en la antigua ciudad de Abydos sacan a la luz también un gran edificio de la Dinastía VI.

Espectacular y sorprendente hallazgo del Antiguo Egipto. Un equipo de arqueólogos estadounidenses ha sacado a la luz en Abydos, a casi 500 kilómetros al sur de El Cairo y uno de los principales centros religiosos de la civilización de los faraones, más de 2.000 carneros momificados que han sido datados en época ptolemaica (332-30 a.C.). Las excavaciones también han permitido documentar un gran edificio construido durante el Imperio Antiguo, concretamente en la Dinastía VI (2305-2118 a.C.), según ha dado a conocer el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto a través de un comunicado.

Los descubrimientos se han realizado en las inmediaciones del templo del faraón Ramsés II. En unas salas utilizadas como almacén en el área norte del edificio los investigadores del Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo de la Universidad de Nueva York han documentado una abundante cantidad de restos de animales momificados junto a las cabezas de los carneros, como ovejas, perros, cabras salvajes, vacas, ciervos o mangostos. Según los expertos del Ministerio de Antigüedades, se trata de ofrendas que muestran el culto a Ramsés el Grande unos mil años después de su muerte.

"Este descubrimiento revela detalles importantes en la vida e historia del templo de Ramsés II, en Abydos y el área circundante, lo que contribuye enormemente a conocer el sitio del templo y la vida que albergó durante más de dos mil años", ha destacado el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri. La antigua ciudad actuó como necrópolis real y centro de peregrinaje ya que, según la tradición egipcia, este era el lugar donde se encontraba la tumba de Osiris, dios de la resurrección, la regeneración del Nilo y la fertilidad.

La nueva estructura descubierta en el templo.

La nueva estructura descubierta en el templo. Ministerio de Turismo y Antigüedades / Reuters

El jefe de la misión arqueológica estadounidense, Sameh Iskandar, ha señalado que este gran número de carneros momificados pudo utilizarse como ofrenda votiva durante la práctica del culto a la figura del faraón, un testimonio "sin precedentes en Abydos durante el período de la era ptolemaica".

Respecto a los vestigios del edificio identificado, levantado durante la Dinastía VI, los investigadores han detallado que se caracteriza por "un diseño arquitectónico diferente y único" debido a unas gruesas y enormes paredes de unos cinco metros de ancho. Iskandar ha apuntado que el estudio detallado de esta estructura podría ayudar a "restablecer el sentido del antiguo paisaje de Abydos antes de la construcción del templo de Ramsés II".

El jefe de la Administración Central para las Antigüedades del Alto Egipto del Consejo Supremo de Antigüedades, Mohamed Abdel Badi, ha agregado que la misión también reveló fragmentos del muro norte de la pared que rodea el templo y sus anexos, así como partes de estatuas, papiros, restos de árboles viejos, ropa y zapatos de cuero. Este hallazgo "cambia lo que se estableció sobre el diseño del templo del faraón Ramsés II y lo que se describió, pintó y circuló entre científicos e investigadores desde que se reveló hace más de 150 años".

El equipo de la Universidad de Nueva York completará su trabajo in situ para revelar más sobre la historia de este lugar y estudiar y documentar lo que se encontró durante la actual temporada de excavación, ha informado el Ministerio de Antigüedades egipcio en el comunicado.




David Barreira

https://www.elespanol.com/el-cultural/historia/arqueologia/20230327/sorprendente-hallazgo-antiguo-egipto-cabezas-carneros-momificados/751675065_0.html


sábado, 25 de marzo de 2023

Disrupción de la historia dogmática: ¡Stonehenge no era un calendario!

 


Un estudio realizado por un par de físicos criticó investigaciones anteriores que afirmaban que Stonehenge fue creado para funcionar como un calendario gigante. Afirman que las asociaciones astronómicas relacionadas con el mundialmente famoso monumento de Wiltshire se basaron en suposiciones erróneas.

Esto está en clara oposición a un trabajo de investigación de 2022 que sugería que Stonehenge en Inglaterra “representaba un año calendario de 365,25 días”. Escrito por Timothy Darvill, el famoso Trilithon Horseshoe, Sarsen Circle y Station Stone Rectangle, se incorporaron a esta teoría que proponía que el antiguo círculo de piedra funcionaba exactamente igual que el calendario juliano moderno.

Cuando se publicó por primera vez la hipótesis de Darvill, esta teoría del calendario de Stonehenge fue puesta a prueba por el Dr. John Hill en Ancient Origins . Ahora, un nuevo estudio argumenta que la propuesta de Darvill "no tiene fundamento" y se basó en suposiciones no científicas como "numerología, error astronómico y analogía sin fundamento".

Elaboración de los mitos desgastados del calendario de Stonehenge

La idea de que Stonehenge era un dispositivo de cronometraje fue propuesta por primera vez por el anticuario británico de principios del siglo XVIII, William Stukeley, quien inspeccionó Stonehenge y escribió extensamente sobre el sitio. Stukeley concluyó que algunas de las piedras gigantes estaban alineadas para coordinarse con los dos solsticios y que el sitio funcionaba como "un observatorio astronómico" utilizado para ayudar a determinar etapas clave en el calendario agrícola neolítico.

En el artículo de Darvill de 2022 publicado en la revista Antiquity , el investigador argumentó que "la numerología" de las piedras sarsen "materializa un calendario perpetuo basado en un año solar tropical de 365,25 días", que se utilizó para "regular festivales y ceremonias".

Este estudio fue tan lejos como para decir que el desarrollo indígena de tal calendario en el noroeste de Europa era posible, pero sugirió "un origen del Mediterráneo oriental" y que el calendario solar estaba asociado con la difusión de las cosmologías solares durante el tercer milenio antes de Cristo.

Vista aérea del supuesto calendario de Stonehenge.  (anitalvdb / Adobe Stock)

Vista aérea del supuesto calendario de Stonehenge. anitalvdb / Adobe Stock )

Lidiando con el dogma histórico de Stonehenge

El nuevo artículo de Guilio Magli, del Politécnico de Milán, y Juan Antonio Belmonte, del Instituto de Astrofísica de Canarias y la Universidad de La Laguna de Tenerife, se publica en Antiquity . Dentro de su estudio, PHYS explicó que la teoría anterior fue sometida a "una prueba de estrés severa por parte de expertos en arqueoastronomía".

Si aún no lo sabe, este último autor, Giulio Magli, es un astrofísico y arqueoastrónomo italiano que trabaja principalmente en la relación entre la arquitectura de las culturas antiguas y el cielo. Desde 2009, Magli ha impartido un curso de arqueoastronomía , que representa el primer curso de este tipo que se ofrece en una universidad italiana.

En su nuevo estudio, la pareja de investigadores arqueoastronómicos demostró que la antigua teoría del calendario de Stonehenge se basa en "una serie de interpretaciones forzadas de las conexiones astronómicas del monumento, así como en numerología discutible y analogías sin fundamento".

Si bien los investigadores aceptan que la alineación clave en Stonehenge, que marca el amanecer del solsticio de verano y la puesta del sol del solsticio de invierno , "fue deliberada", otra cosa es suponer que el sitio sirvió a las comunidades antiguas como una especie de calendario gigante.

El nuevo estudio argumenta que desacredita las teorías del calendario de Stonehenge.  (50fotografía / Adobe Stock)

El nuevo estudio argumenta que desacredita las teorías del calendario de Stonehenge. 50fotografía / Adobe Stock)

Desacreditando las teorías del calendario de Stonehenge

Desmontando la antigua teoría astronómica, mientras que la pareja de investigadores acepta que la alineación del solsticio es "bastante precisa", Magli y Belmonte muestran que el lento movimiento del sol en el horizonte, en los días cercanos a los solsticios, hace que sea imposible controlar la correcto funcionamiento del supuesto calendario de Stonehenge.

También argumentan que si el círculo de piedra en Stonehenge fuera un calendario funcional, los usuarios deberían poder distinguir posiciones "con una precisión de unos pocos minutos de arco, es decir, menos de 1/10 de un grado". Sin embargo, los investigadores concluyen que esto no fue posible. Entonces, mientras que el eje del solsticio se alinea libremente con los extremos del ciclo solar anual, "no proporciona ninguna prueba para inferir la cantidad de días del año concebidos por los constructores".

El flagelo del “efecto de selección”

Los autores del nuevo estudio también señalan que "atribuir significados a 'números' en un monumento antiguo es siempre un procedimiento arriesgado". Dicen que el número 12 no aparece en ninguna parte del sitio, que es un número astronómico importante (meses solares en un año). Además, no hay forma de contabilizar el día epagomenal adicional que ocurre cada cuatro años.

Para complementar su argumento de que Stonehenge no era un calendario, los investigadores dijeron que otros números “simplemente se ignoran”. En un ejemplo, explican que el portal de Stonehenge consta de “dos piedras”. Al reunir todos estos argumentos, los científicos sugieren que la antigua teoría del calendario se basaba en gran medida en el llamado efecto de selección, donde solo se presentan elementos que respaldan una noción preconcebida.

Amanecer en Stonehenge.  (Nicolás / Adobe Stock)

Amanecer en Stonehenge. Nicolás / Adobe Stock )

Entendiendo Stonehenge bajo una nueva luz

Finalmente, y descartando adecuadamente la idea dogmática del calendario de Stonehenge, los investigadores dijeron que "los modelos culturales están en juego" en el sentido de que la primera elaboración del calendario de 365 días más 1 está documentada en Egipto "solo dos milenios después de Stonehenge (y entró en uso otros siglos después).” Esto significa que si la astronomía central que subyace en el sitio realmente provino del antiguo Egipto , "la refinaron por su cuenta" porque nunca existió nada de este tipo allí.

Habiendo desacreditado las ideas tradicionales de que Stonehenge fue construido para registrar el paso del tiempo, Belmonte y Magli explicaron que su trabajo no quita nada a la "extraordinaria fascinación e importancia" de Stonehenge. Y ahora, el llamado calendario de piedra de Stonehenge se puede ver por lo que realmente es, que no es más que "una construcción puramente moderna cuyas bases arqueoastronómicas y calendáricas son defectuosas".







Por Ashley Cowie

https://www.ancient-origins.net/news-history-archaeology/stonehenge-calendar-0018126