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lunes, 25 de febrero de 2019

Los Mayas. ¿Un telescopio en el siglo VII?. Cap.II y último.



En 1.949 el arqueólogo francés Alberto Ruz Lhuiller se encontraba investigando el llamado "Templo de las inscripciones" en Palenque cuando en los lugares inferiores y bajo una capa de tierra y piedras descubrió la tumba de un hombre, un importante personaje de la ciudad que se identificó después como el señor K´inich Janaab Pakal.
En la construcción total que aparece hay que incluir otros edificios adyacentes, lugares que, además del templo-sepulcro, pudieron haber sido usados como palacio y observatorio astronómico.
El señor Pakal de Palenque podría haber vivido desde el año 603 d.n.e.,  y haber muerto en el año 683 de esa era, y aseguran los datos que había sido señor de la ciudad desde el año 615 d.n.e.,  hasta el día de su muerte.
Por estas mismas fechas en el resto del mundo los acontecimientos más importantes serían: hacia el año 610 comienza la predicación del islamismo por el profeta Mahoma y en el año 630 sus afiliados conquistan La Meca. En el gran país de China comienza a reinar la Dinastía Tang que está en el poder hasta el siglo X. En Persia se sucede el reinado de las Dinastías Sasánidas hasta el año 642 en que son derrotados por los árabes. En Bizancio, en el Imperio de Oriente, reina el emperador Heraclio, y después Constante II y otros. En España se sucede la autoridad del pueblo visigodo. En el año 586 había tenido lugar la conversión del rey Recaredo, y, después de los años de su reinado, le seguirían SuintilaSisenandoRecesvinto y otros.
Según los datos que se poseen, en el mandato de éste señor Pakal de Palenque, y el de su hijo K´inich Kan Balam, que gobernó entre los años 683 y 702 d. n.e., se habría sucedido el mejor momento histórico de la ciudad de Palenque, con una estabilidad política conseguida por alianzas matrimoniales con los señores vecinos. Es durante esta época cuando se construyen la mayoría de los templos, el de las Inscripciones y otros, como los llamados "Templo de la Cruz" y "Templo del Sol". Es muy significativo que sea el propio hijo, quien edifica, el que hace aparecer la figura de su padre en esas construcciones decoradas todas ellas con estuco, un tipo de fábrica particular y típica de Palenque.
En cuanto al sepulcro del rey Pakal se trata de un enterramiento con despliegue singular de riqueza en objetos, aparte de la propia momia. Éste, no obstante, presenta características diferentes al resto de los enterramientos de señores mayas de esa época, pues su cráneo no aparece  deformado ni posee incrustaciones de piedras preciosas en la dentadura, y además ostenta una estatura de 1'73 metros, mientras que la media de los mayas se calcula en unos 1'50 metros. Otra cuestión estriba en que, según los datos, el señor de Pakal tendría a su muerte unos 80 años, pero, según investigaciones actuales, se trataría de una persona significativamente más joven.
Bien, pero a lo que vamos, esto es, el comentario e interpretación de los grabados en la losa que cubre el sepulcro del señor de Palenque. Se trata de un sepulcro de inusitadas proporciones, fruto, seguramente, de la ceremonia y el boato con el que fue enterrado. La losa que lo cubre es de una única pieza, de piedra caliza, la cual mide 3'80 metros de largo, por 2'20 metros de ancho, con un espesor de 25 centímetros y un peso aproximado de 5 toneladas.
Respecto a los grabados que aparecen en la parte superior de la losa, se nos ofrece una versión de las actividades y forma de ser de aquellos señores astrónomos-sacerdotes, tal como un aparato telescópico para la observación del Sol y demás cuerpos celestes. En efecto, producto de las investigaciones de los artesanos mayas alrededor de la fábrica de vidrios y lentes de aumento, se irá consiguiendo, en el transcurrir de los años, un ensamblaje en aparatos cada vez más complicados que servirán de manera óptima para la observación astronómica.
En Yaxchilán hay unos preciosos dibujos de los primeros y elementales aparatos-telescópicos  para la observación de las estrellas. En ellos aparece el Lucero del Alba, Venus, en forma de un pájaro que se introduce por el objetivo.
Se cree que el primer telescopio que aparece en la historia lo creó Hans Lippers en Holanda, hacia principios del siglo XVII, y también producto de la industria de lentes de aumento en ese país. En 1.609 Galileo se entera de lo mismo y crea un aparato en forma de tubo y en base a lentes de aumento. Es al año siguiente cuando el astrónomo italiano estrena su aparato. Galileo observó los cráteres de la Luna y descubrió los satélites de Júpiter. Mas tarde fabrica varias docenas de telescopios con el mismo formato. Según esa fabricación de aparatos elementales, los telescopios podrían ser "refractores" como los fabricados por Galileo, o telescopios "reflectores" como los que más tarde fabricaría Isaac Newton.
Johannes Kepler mejora los instrumentos de Galileo y emplea lentes convexas que aumentan el campo de visión, que lo sitúan más lejos, pero tenían el inconveniente de que las imágenes aparecían invertidas. Christian Huygens, a mediados del siglo XVII mejora los aparatos y descubre Titán, un satélite de Saturno. Newton inventa el telescopio "reflector" en base a lentes y espejos, con lo que soluciona la aberración de las lentes anteriores.
Hay que decir que esta interpretación como telescopio del aparato representado en la losa del sepulcro de Palenque ya ha sido tenida en cuenta por algunos agudos comentaristas en Hispanoamérica, pero sólo de pasada, sin una comparación e investigación precisa del asunto.
Según la interpretación del propio descubridor Ruz de Lhuiller, se trata de la representación de la muerte de Pakal y su bajada a los infiernos a través del árbol cósmico, para más tarde renacer en otros lugares de la simbología oficial maya. El ufólogo ruso Alexander Kazantev propone que se trata del propio Pakal sentado a los mandos de una nave espacial, y las dudas, en este sentido, permanecen en dilucidar si Pakal fue un viajero del tiempo o visitante extraterrestre, o bien si se trata de una persona real en la historia de Los Mayas. Eric von Dániken lo describe como un astronauta en su cabina de pilotaje, y Charles Berlitz asegura que el aparato representado es un diseño muy similar a los cohetes de su tiempo.
Las interpretaciones más modernas encuadran el grabado entre el resto de la simbología maya y son contrarias a las opiniones anteriores, determinando así que esos bajorrelieves no son testimonios de visitantes o naves extraterrestres, sino que su simbología expresa historias de dioses y humanos.
Para conseguir nuestro objetivo, es decir, demostrar que ese aparato representado en la tumba de Pakal es un aparato telescópico para la observación astronómica, es necesario comparar esto con otra representación en el mismo ambiente conocida por el nombre de "Tablero del Templo de la Cruz", y adelantar la hipótesis de que muy probablemente se trate del mismo aparato representado.
 
Esta comparación ya sería compuesta por Henri Broch en su libro: "Los fenómenos paranormales. Una reflección crítica", algo que sería, sin más, usado para sus propósitos de investigación.
No vamos a entrar en pormenores para descubrir el singular parecido entre ambos aparatos representados, pero sí proponer un comentario por separado de los mismos. Es suponer que si el motivo representado en ambos lugares es el mismo aparato telescópico, habría que hacer más antiguo a alguno de ellos. Es posible, entonces, que por sus características sea el "Tablero de la Cruz" algo más viejo que el representado en la losa del sepulcro de Pakal, por eso la descripción irá en primer lugar.
Lo representado en el "Tablero del templo de la Cruz" se trata de una escena de reunión propuesta, representante y conmemorativa, de alguna ceremonia o trato  entre los señores de Palenque. Se supone que el personaje que aparece a la derecha del tablero es el mismo señor K´inich Janaab Pakal y el representado a la izquierda sería su hijo y heredero K´inich Kan Balam. Lo representado, entonces, en el tablero serían ambos personajes ataviados con sus mejores ropas y atributos para llevar a cabo la ceremonia de la herencia. El señor Pakal, padre, le otorga a su hijo una especie de estola o cinturón, señal de su categoría, pero al mismo tiempo significa la herencia del armatoste que aparece en segundo plano, es decir, el aparato telescópico de observación astronómica. La actitud del padre es de donar, de otorgar, y la actitud del hijo la de recibir, de ser donado.
Si se considera, entonces, que ambos aparatos representados son lo mismo, habría que conceder a ese armatoste un poderoso carácter patrimonial, de bien de Estado, digamos. En la primera parte del artículo ya se habló del importante bagaje cultural y astronómico de los mayas, y es posible que los señores de Palenque habrían encontrado un especial interés y una gran especialización en tal asunto. También se habría llevado a cabo un progreso y desarrollo de la artesanía y la industria cuyo exponente más preclaro sería ese armatoste para contemplar de cerca las estrellas. El desarrollo de ese aparato y su función habría sido cosa de generaciones y de siglos.
La segunda escena, los grabados de la tumba de Pakal, es de suponer que se trata de una hechura posterior ya que el armatoste aparece con mejoras significativas y de aspecto más compacto, y, por supuesto, el personaje representado -si corresponde al dueño de la tumba- ya estaba muerto.
La escena que aparece representada en la losa del sepulcro de Pakal no parece en sí misma de igual valor representativo que la del Templo de la Cruz. Parece una escena que nos muestra la manera de utilizar el armatoste telescópico, acaso de cierto aspecto "deportivo", quizás un recuerdo del muerto de cuando lo manejaba.
En una simple observación la zona más importante del armatoste sería el lugar central, alrededor de la cruz, donde se aprecian instaladas las lentes. El tubo hacia adelante es el tubo del objetivo y todo el aparato anterior estaría destinado a recoger las imágenes obtenidas del campo de visión.
Sobre si éste armatoste se trata de un montaje "refractor" o "reflector" con espejos, parece con posibilidades de ser incluido entre los segundos, es decir, un telescopio que usa lentes y espejos para corregir las imágenes y hacerlas llegar hasta la terminal del objetivo, algo que en este caso termina justo delante de la cabeza del personaje.
Es posible, además, que el aparato telescópico dispusiera de un sistema de ventilación anterior-posterior, un tubo o unos tubos que traspasarían la estructura y desechase el calor sobrante por la parte de atrás, amén de la importante misión de ventilar las lentes y espejos de la prolongada exposición. Y digo prologada exposición, porque una de las funciones más importantes del aparato debió consistir en la observación directa del Sol: la comprobación de su movimiento y rotación, la observación de las manchas y tormentas solares, el registro de su tamaño y actividad, así como el seguimiento de los eclipses. ¿Quién no sería capaz de comparar los borbotones de fuego de la zona delantera con las fotos que hoy se poseen de tormentas solares?
La época de mayor esplendor de la cultura maya en Palenque sucede alrededor del siglo VII, según la existencia de esos dos importantes personajes, padre e hijo, y del armatoste para ver de cerca las estrellas. ¿Qué sucedió más tarde? ¿Por qué el aparato no continuó perfeccionándose? ¿Por qué no se construyeron más aparatos telescópicos después de este de Palenque? Pues de cierto no puede saberse, no se sabe si el conocimiento y la luz se halla en las preguntas.












Articulo publicado en...https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/los-mayas-un-telescopio-en-el-siglo-vii-cap-ii-y-ltimo

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