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jueves, 23 de enero de 2020

Encuentran el mosaico más antiguo del mundo en el yacimiento hitita de Usakli Hoyuk en Turquía

Un suelo de baldosas toscas con diseños geométricos, desenterrado en un yacimiento hitita preclásico en el centro de Turquía, es el mosaico más antiguo conocido en el mundo, según un estudio publicado por Anacleto D’Agostino de la Universidad de Pisa.
Además, añade, el lugar donde se encontró el mosaico, el montículo de Usakli Hoyuk podría ser la ciudad hitita perdida de Zippalanda, algo que ya se baraja desde hace unos años, como apuntamos en un artículo anterior.
El montículo de Usakli Hoyuk / foto Usa̧klı Höyük Archaeological Project
La superficie multicromática está en el patio del edificio público que los arqueólogos interpretan como un templo al Dios de la Tormenta. El suelo de la Edad de Bronce tardía, hecho de piedras de diferentes tamaños y formas, es por tanto la primera interpretación conocida en roca de patrones geométricos. Los mosaicos posteriores con los que la mayoría de la gente está más familiarizada son los denominados mosaicos de guijarros hechos de piedras pequeñas y redondas sin trabajar, o los mosaicos hechos de pequeños azulejos aplanados cúbicos o rectangulares.
En contraste, el mosaico de Usakli consiste en 3.147 piezas de piedras de forma irregular, más algún que otro guijarro. La parte expuesta hasta ahora mide alrededor de 3 por 7 metros de área.
Posible templo del dios de la Tormenta / foto Usa kl Hyk Archaeologica
Todas las piedras se colocaron planas, sin tocarse entre sí, y formaron patrones geométricos en colores oscuros y claros contrastantes. El mosaico consiste en tres marcos rectangulares, cada uno de los cuales contiene tres filas de triángulos de diferentes colores, principalmente blanco, rojo claro y azul-negro. Dos piedras son de color amarillo anaranjado. Fue enmarcado con piedras colocadas perpendicularmente en blanco, negro-azul y nuevamente blanco.
El mosaico y la pared oriental del edificio interpretado como un templo del Dios de la Tormenta no se tocan entre sí sino que tienen la misma orientación. El marco del mosaico corre exactamente paralelo a la pared. Estos dos edificios de la Edad de Bronce son claramente contemporáneos, según D’Agostino. Además, el edificio y el mosaico se caracterizan por una arquitectura de alto estatus, mientras que los restos posteriores en la ciudad (del final de la Edad de Bronce y la Edad del Hierro) no lo son, lo que da pie a la teoría de que esta ciudad era Zippalanda, y por lo tanto el templo habría sido para el Dios de la Tormenta.
Detalle del mosaico / foto Anacleto D’Agostino
Los hititas solían pavimentar sus calles y los patios de los edificios públicos, aunque algunas habitaciones interiores también estaban pavimentadas, añade. El suelo puede dar la impresión hoy en día de ser difícil de pisar, pero es porque fue perturbado y modificado por los acontecimientos posteriores a la pavimentación.
Usakli Hoyuk estaba a sólo dos días de camino de la capital hitita de Hattusa, y contiene las ruinas de un edificio cuyo plan arquitectónico y trabajo en piedra son típicos de los edificios públicos hititas, explica D’Agostino. Este edificio fue probablemente el templo del Dios de la Tormenta, una deidad común a partir del tercer milenio antes de Cristo. Era uno de los dioses más importantes en el panteón del Cercano Oriente, adorado bajo diferentes nombres en toda Anatolia, Levante, Siria, Mesopotamia, también en Chipre por ejemplo, y en otras regiones alrededor del Mar Mediterráneo. Incluso existe la teoría de que un dios de la tormenta se encuentra detrás de la primera conceptualización del dios judío YHWH.
Situación de Usakli Hoyuk / foto Usa kl Hyk Archaeologica
La mayoría de los hititólogos están de acuerdo con esta propuesta de identificación de la montaña, dijo D’Agostino al diario Haaretz. Incluso postula que los triángulos del mosaico pueden ser una referencia a la imagen de la montaña. El pavimento de piedra ha sido asociado con un número de templos hititas en Anatolia: D’Agostino enumera varios, incluyendo el Templo de Greta de Sarissa – pero eran básicamente suelos de guijarros en bruto, no decorativos. El suelo de Usakli es único en el sentido de que está compuesto por piedras más pequeñas cuidadosamente elegidas por su forma y color para permitir la creación de diseños geométricos en colores específicos, explica.
Durante la Edad de Hierro, los mosaicos de guijarros multicolores surgieron ampliamente en la propia Anatolia, y en Siria y Mesopotamia. El primero que se conoce de ese grupo posterior se encuentra en el llamado edificio quemado de la ciudadela de Gordio, la ciudad del rey Midas, en el centro de Turquía. El mosaico de Usakli es más antiguo. Como el primer mosaico policromo y geométrico de suelo de piedra, el pavimento de Usakli Hoyuk podría representar un precursor de los mosaicos policromáticos de la Edad de Bronce tardía en Anatolia, concluye D’Agostino.
Vista aérea del montículo con los restos del templo / foto Usa̧klı Höyük Archaeological Project








Fuentes: Haaretz / Anacleto D’Agostino, A mosaic floor from the Late Bronze Age building II of Uşaklı Höyük, central Turkeydoi.org/10.15184/aqy.2019.181.

Guillermo Carvajal
https://www.labrujulaverde.com/2020/01/encuentran-el-mosaico-mas-antiguo-del-mundo-en-el-yacimiento-hitita-de-usakli-hoyuk-en-turquia

Las fortalezas vitrificadas de Europa, una anomalía geológica y arqueológica sin explicación

Uno de los primeros geólogos británicos fue John Williams, autor de Historia Natural del Reino Mineral. Fue él quien describió por primera vez en 1777 unas extrañas ruinas, de las que posteriormente se han encontrado más de cien ejemplos por toda Europa, principalmente en Escocia. Se las denominó fortalezas vitrificadas, porque su aspecto es el de montículos rodeados de un compacto muro de piedra. Pero con la peculiaridad de que estas piedras están fundidas.
Todas ellas se situan en colinas que parecen posiciones defensivas y su forma está determinada por el contorno de las cumbres planas que encierran. Sus muros varían en tamaño, hay algunos de 3,7 metros de altura y en algunas partes parecen estar fortalecidos con paredes dobles o triples. En otras partes aparecen grandes lienzos de murallas con bloques de piedra sin labrar y sin vitrificar, que envuelven el centro vetrificado a cierta distancia. Todo el conjunto da la impresión de ser un terraplén.
Los arqueólogos no han encontrado ni cal ni cemento en ninguna de estas estructuras, estando todas consolidadas y compactadas por la fusión de las rocas que los forman, lo que indica que tuvieron que ser sometidas, en mayor o menor grado, a la acción del calor.
20140218-045146
Estas estructuras han asombrado a los geólogos durante siglos, porque no existe una explicación científica para cómo se fusionaron las rocas. Las temperaturas a las que tuvieron que estar sometidas para que se produjese la vitrificación son comparables a la detonación de una bomba atómica. Y no estamos hablando de una ni de dos, sino de cientos de ejemplos repartidos por toda Europa, como decíamos con 70 solo en Escocia. Aquí fue donde se descubrieron, y durante mucho tiempo se pensó que eran exclusivos de allí. Sin embargo han aparecido ejemplos en lugares como Bohemia, Silesia, Turingia, en las provincias del Rin, en Hungría, Turquía, Irán, Portugal, Francia y en Suecia, entre otros.
En Escocia las más famosas están en Dun Mac Sniachan, Benderloch, Craig Phadraig, Ord Hill, Dun Deardail, Knock Farril, Dun Creich, Finavon, Barryhill, Laws, Dun Gall, Anwoth, Tap o’North, Dunnider y Cowdenknowes.
Fortaleza vitrificada de Tap o'North en Escocia
Fortaleza vitrificada de Tap o’North en Escocia
No obstante la vitrificación no es total en todas las fortalezas, ni homogenea en las paredes de un mismo sitio. En algunos casos las piedras aparecen parcialmente calcinadas y fundidas, mientras que en otros están cubiertas por una capa de esmalte vitreo, y en ocasiones, aunque raramente, toda la longitud del muro presenta una masa sólida de sustancia vítrea.
Nadie sabe como estos muros llegaron a vitrificarse. Algunos estudiosos creen que fue intencionado, para fortalecer las defensas, pero en realidad esto las hubiera debilitado. Tampoco es probable que se deba a daños bélicos, resultado de un asedio, porque para llegar a la vitrificación habría que haber mantenido los fuegos pacientemente durante días a una temperatura entre 1050 y 1235 grados centígrados, algo ciertamente complicado, aunque no imposible.
Detalle de la fortaleza vitrificada de Dunnider, Escocia
Detalle de la fortaleza vitrificada de Dunnider, Escocia
La mayoría de arqueólogos considera que son el producto de una destrucción deliberada por los atacantes tras la captura de la posición, o por sus propios ocupantes como acto ritual de clausura.
La datación de las fortalezas abarca un amplio rango de fechas. Las más antiguas datan de la Edad de Hierro, pero también las hay de época romana, y las últimas corresponden a la Edad Media.
Los últimos estudios apuntan a que fueron creadas por eventos de plasma masivos como fulguraciones solares. Estas ocurren cuando el gas ionizado de la atmósfera toma la forma de gigantescos estallidos eléctricos, los cuales pueden fundir y vitrificar rocas.
Detalle de la fortaleza vitrificada de Sainte Suzanne, Francia
Detalle de la fortaleza vitrificada de Sainte Suzanne, Francia
En los años 30 del siglo XX el famoso arqueólogo australiano Vere Gordon Childe y Wallace Thorneycroft realizaron un experimento con una gigantesca hoguera sobre un muro de piedra, experimento que fue repetido en 1980 por el arqueólogo Ian Ralston. En ambos casos los experimentos produjeron la vitrificación parcial de algunas de las piedras, pero no lograron explicar como se pudo haber producido a una escala tan grande como en las fortalezas vitrificadas.
A falta de una teoría definitiva o pruebas concluyentes, las fortalezas vitrificadas continúan siendo una de las más extrañas anomalías geológicas y arqueológicas del mundo.













Descubren fragmentos de un cerebro vitrificado por la erupción del Vesubio

El calor llegó hasta los 520 grados centígrados y causó una muerte instantánea», explica una investigación de la Universidad de Nápoles publicada en «The New England Journal os Medicine»

Un fragmento del cerebro vitrificado

El descubrimiento se considera excepcional: la erupción del Vesubio, en el año 79 d. C., convirtió el cerebro de una víctima en vidrio por el elevado calor, que alcanzó los 520 grados centígrados. Por primera vez se han encontrado minúsculos fragmentos de cerebro, no solo carbonizado como el resto del cuerpo, sino vitrificado por el inmenso calor.
El estudio ha sido realizado por un equipo de investigadores dirigido por el antropólogo Pier Paolo Petrone, del Departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Nápoles, que ha firmado junto con otros científicos un artículo publicado en el prestigioso «The New England Journal of Medicine».
La erupción del Vesubio destruyó con aludes de lapilli y cenizas ardiendo Pompeya y Herculano, sepultando en pocas horas toda el área vesubiana hasta una distancia de 20 kilómetros del volcán. En las excavaciones realizadas en la década de 1960, se encontraron entre las cenizas volcánicas una cama de madera y los restos carbonizados de un hombre. Los arqueólogos creen que era el custodio del Colegio de los Augustales, un edificio dedicado al culto de Augusto. Probablemente dormía y se encontraba solo en el edificio cuando fue sorprendido por la erupción.

Un descubrimiento extraordinario

Entre los restos carbonizados de hace dos mil años, se han encontrado restos de materia cerebral convertida en vidrio. Según el profesor Petrone, es un descubrimiento extraordinario, la primera vez que ocurre en una excavación arqueológica: «Me di cuenta de que algo brillaba en la ceniza, entre los restos del cráneo había fragmentos vidriosos negros, como la obsidiana (roca volcánica vítrea), pero muy friables. Tomamos algunas muestras. El análisis reveló ácidos grasos, triglicéridos y cabellos humanos. No podía ser otra cosa que cerebro».
La habitación en la que dormía el custodio del Colegio de los Augustales
La habitación en la que dormía el custodio del Colegio de los Augustales - HERCULANO
El equipo de investigación envió un primer artículo a la revista norteamericana «The New England Journal of Medicine», que les solicitó ulteriores estudios. Así lo hizo el grupo dirigido por el profesor Petrone. «Estaban bastante convencidos, pero nos subrayaron que esos tipos de grasas también podrían indicar tejidos de animales o vegetales. Pero no había animales ni plantas en esa habitación. Hicimos otros análisis y encontramos siete proteínas altamente representadas en el tejido cerebral humano. Con esto, ya no había más dudas», señala el arqueólogo.

Altas temperaturas

El proceso físico de la vitrificación es un indicio que sirve para comprender mejor lo que pudo suceder en aquella catástrofe, con los habitantes de Pompeya y Herculano sepultados por cenizas y lapilli con una temperatura infernal: «Es fundamental desde el punto de vista de la reconstrucción del evento volcánico –explica Petrone-. La vitrificación es un efecto de la exposición muy breve a altas temperaturas. Estamos hablando de un rango muy específico, entre 370 y 520 grados centígrados». En pocos segundos, el Colegio de los Augustales se convirtió en un infierno: «La muerte del custodio fue instantánea. Fue encontrado en la cama, probablemente estaba durmiendo», concluye Petrone.




¿Quién grabó estas «cruces templarias» en un templo egipcio?

La foto que se observa a continuación pertenece al templo de Filé, próximo a la represa de Asuán, en Egipto. Presenta cruces «templarias», o eso parece a primera vista, aunque un análisis más detallado in situ ha revelado algo más sorprendente aún…

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Las cruces de referencia en uno de los templos dedicados al culto a la diosa Isis, en el islote de Agilkia (anteriormente ubicado en la hundida isla de Filé), Egipto. Crédito: ©Gustavo Fernández.


Las cruces no son de la época de la construcción del templo: están grabadas con claras señales de ser posteriores porque, en un par de casos, se trabajaron sobre jeroglíficos allí anteriores. Pero tampoco son «modernas»; la protección patrimonial del templo hubiera hecho imposible su tallado. El desgaste de sus aristas señalan, empero, que ya hay acusados signos de erosión. Entonces, ¿quién las puso allí?

 Recordemos que cuando se levantó la represa de Asuán, hubo dos templos en peligro de quedar sumergidos por las aguas: el famosísimo de Abu Simbel y éste, menos promocionado, Filé (o Philae). Ambos, se desmontaron y trasladaron a ubicaciones más elevadas para protegerlos. Pero con Filé ocurrió un detalle interesante. Junto a la construcción y ubicación original, de hecho en terrenos propios del templo, había una pequeña iglesia cristiana del siglo XVI. Como resultaba muy «moderna» en términos arqueológicos no se rescató y quedó, allí, sepultada por las aguas.

 Esa iglesia fue construida por orden y mandato de una sociedad iniciática: los Caballeros de San Esteban. De hecho, estaba consagrada a su patrono, el mismo San Esteban. Y la cruz «templaria» en Filé no es templaria: es la cruz de San Esteban.

Pero, ¿quiénes eran éstos «caballeros»?

Para averiguarlo debemos ir hasta Pisa, Italia. Porque fue allí que Cosme de Médici (sí, uno de esos Médici) luego de conquistar la ciudad —en ese entonces, rival de Florencia— entregó uno de los palacios de su plaza central a una reciente Orden Militar e Iniciática constituida por él: en 1564, los Médici fundan la Orden con un objetivo «exotérico» y otro «esotérico». El primero, «la defensa de la fe católica y el combate de los piratas de la mar» y la segunda «buscar el Arca de la Alianza». Se decían, a sí mismos, herederos de la Orden Hospitalaria de San Esteban de Hungría, que a fines del siglo XII había sido la rama húngara de los Templarios. Y eligieron como emblema la cruz de ocho beatitudes pero las mismas más marcadas.

Palacio que los Médici dieron a la Orden en Pisa, junto a la Iglesia de San Esteban, cuya heráldica se destaca en la parte superior derecha de la imagen.
Palacio que los Médici dieron a la Orden en Pisa, junto a la Iglesia de San Esteban, cuya heráldica se destaca en la parte superior derecha de la imagen.


De manera que aparecen en Filé (templo levantado durante la dominación helénica de Egipto, alrededor del 300 a.C.) y hacen levantar una iglesia. A poca distancia, está la isla de Elefantina donde, ya hemos visto, habría estado custodiada durante algunos años el Arca antes de continuar viaje a Sudán y Etiopía. Si los caballeros continuaron viaje llegando a Adís Adeba, no pudieron avanzar o perecieron en el camino, se ha perdido bajo el polvo de la Historia.

 El hallazgo de estas cruces en un templo egipcio vendría a ratificar la noción que el Arca de la Alianza estuvo más de una vez en territorio egipcio porque era «su» territorio.

 Para más información sobre este último punto, te recomendamos leer el siguiente artículo: «¿Fue utilizada la Gran Pirámide para albergar el Arca de la Alianza?»




Artículo basado en El Egipto Desconocido: El Sendero Templario, de Gustavo Fernández.











Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: ¿Quién grabó estas «cruces templarias» en un templo egipcio? https://mysteryplanet.com.ar/site/quien-grabo-estas-cruces-templarias-en-un-templo-egipcio/?fbclid=IwAR3CK_zp-Mb3GpxNkUwzMDaRnXwe4O8hwAmpzXlVYQllwM8MHqLq9uqQ8_A

La Edad de Bronce: Una Chispa que Cambió el Mundo

: detalles de una antigua estatua romana de bronce. Crédito: giorgio / Adobe Stock

El desarrollo de la civilización fue un proceso largo y complejo, y siempre se basó en la industria y la tecnología. A medida que nuestros antepasados ​​pasaron de un milenio a otro, y la Edad de Piedra evolucionó más y más, comenzaron a aparecer cosas nuevas: una nueva visión y nuevas habilidades. Esto dio lugar a la Edad de Bronce.
A medida que el uso de herramientas de piedra se volvió obsoleto y se conocieron nuevas habilidades metalúrgicas en todo el mundo, la vida se volvió muy diferente a la anterior. Se intercambiaron estilos de vida nómadas por asentamientos permanentes y agricultura; las sociedades se centraron en poderosos jefes de bronce, y las redes comerciales se generalizaron y dominaron. Era una nueva era.
Metalistería de la Edad de Bronce, alrededor del año 2.000 a. C. Fuente: Archivist/ Adobe Stock.
Metalistería de la Edad de Bronce, alrededor del año 2.000 a. C. Fuente: Archivist/ Adobe Stock.

Los orígenes de la edad de bronce

Para comprender completamente la aparición gradual de la Edad del Bronce, debemos mirar a la era que la precedió, y ese es el Calcolítico. El calcolítico se conoce más comúnmente como la Edad del Cobre, un período arqueológico que se considera como la fase final de la Edad de Piedra. Comenzó en diferentes etapas del mundo, pero más o menos alrededor del quinto milenio antes de Cristo.
Duró más de mil años, antes del primer descubrimiento de la fundición, un proceso en el que el cobre fundido y el estaño se mezclaron para producir bronce, un metal más duro y más duro que trajo la Edad del Bronce. La primera prueba arqueológica de la fundición de cobre data de 7,000, en un sitio llamado Belovode, en la montaña Rudnik en la Serbia moderna.
Innovaciones metalúrgicas durante la Edad del Bronce: característica de la cultura Vinča tardía en la trinchera 6 en Belovode excavada en 1997 que consistía en tres hornos y una chimenea acompañados de 35 recipientes enteros y numerosos fragmentos de cerámica, así como figurillas antropomórficas y zoomorfas (bovinas) (D. Šljivar)
Innovaciones metalúrgicas durante la Edad del Bronce: característica de la cultura Vinča tardía en la trinchera 6 en Belovode excavada en 1997 que consistía en tres hornos y una chimenea acompañados de 35 recipientes enteros y numerosos fragmentos de cerámica, así como figurillas antropomórficas y zoomorfas (bovinas) (D. Šljivar)
Es el cambio de la piedra al cobre mismo lo que provocó nuevos desarrollos en la metalurgia y una mayor comprensión de los minerales. Las herramientas de cobre, especialmente las cabezas de hacha, fueron un artículo buscado en la Edad del Cobre, e incluso instigaron nuevos avances tecnológicos en la creación de herramientas de piedra. Cabezas de hacha de cobre con formas distintivas fueron copiadas en piedra por cultivos más pequeños que no poseían la técnica de fundición de cobre.
Pero a medida que avanzaban los siglos y el conocimiento de la minería y los minerales se hacía más avanzado, la aparición del bronce era inevitable. Para crear bronce, nuestros antepasados ​​tuvieron que combinar dos ingredientes clave: cobre y estaño. Ambos ingredientes tienen un punto de fusión bastante bajo, pero deben fundirse por separado.
El estaño tuvo que ser extraído, y una vez fundido y combinado con cobre, la aleación resultante era bronce, mucho más valiosa y duradera. El primer uso conocido de la aleación de estaño para crear fechas de bronce en el quinto milenio antes de Cristo, una vez más en la actual Serbia, y conectado con una de las primeras civilizaciones del mundo: la cultura Vinča.
Pero debemos recordar que la apariencia del bronce no estaba sincronizada: diferentes partes del mundo comenzaron a usarlo en períodos variados. La aparición del bronce hizo mucho para cambiar completamente el mundo y las sociedades que lo poseían.
Aunque en general duró 2.000 años como máximo, trajo avances serios y penetró profundamente en el orden natural de las cosas. Conectó nuevas tierras y personas a través de rutas comerciales y puso gran énfasis en la minería. Los lugares que escaseaban en cobre y estaño tuvieron que importarlo desde lejos.

Comercio y viajes para obtener recursos seguros

Se establecieron rutas comerciales y de comunicación regulares entre Dinamarca y los Alpes orientales, entre Sumer, Zagros y el Cáucaso, Egipto y el Sinaí. Además, los minerales de estaño y cobre rara vez están cerca uno del otro y tuvieron que extraerse por separado y luego transportarse a centros regionales donde serían fundidos.
Mina de cobre calcolítico en el valle de Timna, desierto de Negev, Israel. (Soerfm / Dominio público)
Mina de cobre calcolítico en el valle de Timna, desierto de Negev, Israel. (Soerfm / Dominio público)
Una evidencia interesante nos muestra que los trabajadores de bronce de Europa Central y Escandinavia obtuvieron su cobre de la región de los Alpes orientales y Eslovaquia de hoy, y el estaño de la región de Bohemia o, a veces, incluso de Inglaterra. Donde las comunidades neolíticas eran totalmente autosuficientes y adquirían materiales de piedra sin tener que recurrir al comercio o los viajes, las comunidades de la Edad de Bronce eran todo lo contrario. Eso nos dice cuántos artículos de bronce fueron buscados.
Las armas de bronce se convirtieron rápidamente en símbolos de poder y esto dio lugar a jefes y líderes, y comunidades tribales, un cambio de las sociedades de cazadores-recolectores en su mayoría nómadas de la era anterior.

La edad de bronce alrededor del mundo

Una de las regiones que vio el uso más temprano del bronce fue el antiguo Egipto. Comenzó alrededor de 3.150 a. C. en el llamado Período Protodinástico de Egipto. Duró hasta aproximadamente 2.686 a. C., y fue el período en el que se realizaron algunas de las mejores obras de arte de Egipto y la cultura egipcia adquirió su carácter distintivo tanto en aspectos religiosos como arquitectónicos.
Arte de Egipto 3.100 a. C. del período protodinástico de la Edad del Bronce. (Joyofmuseums / CC BY-SA 4.0)
Arte de Egipto 3.100 a. C. del período protodinástico de la Edad del Bronce. (Joyofmuseums / CC BY-SA 4.0)
En el este de Asia, principalmente China, la Edad del Bronce apareció ya en el año 3.000 a. C. y fue claramente diferente del resto del mundo. La antigua civilización china siempre estuvo un paso adelante y se caracterizó por las creaciones intrincadas y avanzadas en todos los aspectos de su sociedad.
Durante este período, el bronce se usó principalmente para artículos de importancia ritual y religiosa, y para armas. Curiosamente, la Edad del Bronce nunca terminó correctamente en China y se superpuso con la llegada de la Edad del Hierro.
También en Europa, la difusión del uso del bronce no fue inmediata sino gradual. En las Islas Británicas e Irlanda, el uso del bronce data de alrededor del 2.100 a. C., donde duró hasta el 750 a. C. Este período vio el surgimiento de una cultura más distinta y nuevos pueblos que llegaron a las islas desde Europa continental.
Nuevas culturas se mezclaron y asimilaron entre sí, y esto dio lugar a nuevas costumbres y nuevas creencias. Podemos observar el patrón ascendente de entierros individuales en cistas de piedra y carretillas, y elaboradas creaciones megalíticas de piedra.
Se demostró una gran visión de la Edad del Bronce en Gran Bretaña con el descubrimiento de Isleham Hoard, una colección masiva de más de 6,500 artículos de bronce enterrados en las cercanías del pueblo de Isleham en Inglaterra.
Una de las culturas más interesantes de la Edad del Bronce en Europa es la nórdica. La llamada Edad de Bronce Nórdica comenzó alrededor del año 1.700 a. C. y duró hasta el surgimiento de la Edad del Hierro en Escandinavia: 500 a. C. La razón por la cual las regiones del norte de Europa, a saber, Dinamarca, Suecia, las costas de Noruega y Pomerania, llegaron tan tarde a la Edad del Bronce es porque solo aprendieron sobre esto a través del comercio, y no comerciaban con sociedades. Sus vidas nunca fueron completamente comunales y, a menudo, consistían en casas largas individuales, también conocidas como granjas, donde una familia criaba ganado y trabajaba la tierra.
Esto significa que hoy podemos ver muchos artículos de bronce importados de Europa Central. Incluso hay hallazgos de hachas de bronce hechas de cobre chipriota. Esta es solo otra visión importante de las redes comerciales de largo alcance de la época. Pero los norteños pronto dominaron el bronce y desarrollaron su propio estilo único de armamento y artículos votivos que allanaron el camino para el desarrollo futuro en el norte.
Los restos de su Edad de Bronce muestran un gran énfasis en la navegación y los barcos. Durante este tiempo se desarrolló la costumbre única de "enterrar barcos", en la que los muertos fueron enterrados en barcos de piedra. Además, numerosas tallas de piedra representan botes largos crudos que seguramente son las primeras formas de lo que vendría más tarde en la Edad del Hierro.
Armas de bronce. Crédito: Dmytro / Adobe Stock
Armas de bronce. Crédito: Dmytro / Adobe Stock

La industria que provocó la guerra: aprendiendo del campo de batalla tollense

Pero los avances tecnológicos de esa época, y la aparición del bronce y todo lo que conlleva, nos hace hacer una pregunta muy importante: ¿fue para bien o para mal?
Debido a que la arqueología moderna nos dio una visión muy importante de los primeros comienzos de la guerra organizada, la guerra de masas y las batallas a gran escala, y datan de la Edad del Bronce. Con la aparición de armas superiores y tribus ricas y poderosas, la naturaleza humana misma cambió a un nivel diferente y macabro. La guerra vino.
El campo de batalla del valle de Tollense es un sitio arqueológico de la Edad del Bronce y el lugar del conflicto más grande y significativo de toda la Edad del Bronce, y nos muestra algunos detalles importantes de la guerra en esta época. Ubicado en la histórica región eslava de Pomerania, hoy en el estado alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el campo de batalla se encuentra a lo largo del pequeño río Tollense.
Existe amplia evidencia de que la llanura fue una vez una ruta muy importante con una larga calzada de madera a través del valle pantanoso, y quizás un enfoque crucial tanto para los comerciantes como para los pueblos invasores. Desde el descubrimiento inicial, se realizaron excavaciones extensas en el sitio, y produjeron una inmensa cantidad de huesos y armas humanos.
Se descubrieron más de 140 individuos masculinos, todos con heridas extensas y más de 13,000 fragmentos óseos. Los expertos pueden decir con seguridad que esta batalla involucró a unos 4,000 guerreros, que una vez que consideramos la densidad de población de la Edad de Bronce, fue una inmensa cantidad de hombres. Esto hace que la batalla que sucedió aquí, el conflicto más grande de la Edad de Bronce.
La excavación de un antiguo campo de batalla de la Edad del Bronce en el norte de Alemania reveló signos de una inmensa batalla, como huesos muy apretados, como se ve en esta foto de 2013 del sitio. Se dice que un área de 12 metros cuadrados contenía 1478 huesos, incluidos 20 cráneos. (Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklemburgo-Pomerania Occidental / Landesarchäologie / C. Harte-Reiter)
La excavación de un antiguo campo de batalla de la Edad del Bronce en el norte de Alemania reveló signos de una inmensa batalla, como huesos muy apretados, como se ve en esta foto de 2013 del sitio. Se dice que un área de 12 metros cuadrados contenía 1478 huesos, incluidos 20 cráneos. (Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklemburgo-Pomerania Occidental / Landesarchäologie / C. Harte-Reiter)
Existe amplia evidencia que nos muestra que los dos ejércitos opuestos no estaban armados de la misma manera. El campo de batalla es una mezcla de pedernal, anticuado, armas rudimentarias y las de bronce más refinadas.
Del mismo modo, las puntas de flecha descubiertas son diferentes: están hechas de sílex o bronce. Esto puede decirnos que tal vez un ejército de bronce invadió el territorio de una cultura más débil que todavía dependía de las armas de piedra.
La investigación adicional muestra que algunos hombres no eran de la región y habían viajado desde muy lejos, como lo demuestra la diferencia en la dieta. Con todas estas cosas consideradas, el campo de batalla del valle de Tollense podría muy bien ser el primer ejemplo de una cultura grande, superior y con bronce que intenta conquistar una cultura de piedra más débil del norte de Europa.
Pero también es un ejemplo perfecto de cómo el avance tecnológico metalúrgico despertó los peores atributos de los humanos. Poco a poco dio lugar a la riqueza, el poder y la influencia, la conquista y la guerra, la codicia y el sufrimiento.

Vinča: la cuna de la civilización europea

Una investigación en particular se convirtió en un avance en los estudios sobre la Edad de Bronce y su surgimiento. Durante años, los investigadores han estado estudiando los descubrimientos cautivadores y revolucionarios de la cultura Vinča, una de las primeras civilizaciones del mundo.
Figura de arcilla cocida Vinča neolítico tardío. (Usuario-pato / CC BY-SA 3.0)
Figura de arcilla cocida Vinča neolítico tardío. (Usuario-pato / CC BY-SA 3.0)
Esta civilización floreció en el Neolítico, principalmente en el territorio de la Serbia moderna. Y ahora, un descubrimiento en el sitio arqueológico de Pločnik arroja nueva luz sobre la Edad de Bronce.
La principal revista académica Antiquity, editada por Robert Witcher, profesor asociado de arqueología en la Universidad de Durham, y publicada por Cambridge University Press, publicó los impresionantes hallazgos de ese sitio: láminas de bronce de estaño que datan con precisión de 4.650 a. C. Otros 14 artefactos de bronce fueron descubiertos y datados antes de 4,000 AC. Esto nos dice que el uso del bronce en Europa surgió independientemente de las civilizaciones del Cercano Oriente y aproximadamente 1.500 años antes del primer uso presunto del bronce.
La producción de bronce en los Balcanes duró 500 años, pero existe una gran posibilidad de que finalmente se desvanezca con el colapso de los grandes complejos culturales de la región. Es muy probable que surgiera nuevamente solo 1,500 años después, una y otra vez.
Pero de cualquier manera, este descubrimiento revolucionario nos da pistas importantes sobre el pasado de Europa y arroja nueva luz sobre la civilización de Vinča que podría ser la más antigua del mundo, con el sistema de escritura más antiguo también. Incluso hoy, podemos entender que todavía hay mucho que aprender sobre nuestro pasado y las capas profundas de la historia europea.

Desvaneciéndose hacia una edad mayor

La Edad de Bronce en el Cercano Oriente terminó violentamente, con el colapso de la Edad de Bronce Tardía que vio a muchos de los reinos y civilizaciones desarrollados desmoronarse y desaparecer. Fue seguido con la Edad del Hierro poco después, y eso también trajo nuevos cambios profundos en las civilizaciones mundiales y hundió al mundo en una dirección completamente diferente, una que finalmente asustaría la faz de la tierra. De cualquier manera, hay mucho que aprender de la Edad del Bronce y su apariencia, y la forma en que nuestros primeros antepasados ​​lograron aprender más del mundo a su alrededor y usar lo que se ofrecía libremente.







Autor Aleksa Vučković