Buscar este blog

domingo, 29 de marzo de 2015

"Helí, Helí, Lamá Sabac Ta Ní": LA CUARTA FRASE DE JESÚS EN LA CRUZ ¿Es una frase MAYA?



Os dejo para vuestra lectura este curioso articulo y otras opiniones (más abajo), que viene a decir que las ultimas palabras de Jesús, puede que fueran del idioma Maya. Bueno no soy experto en idiomas, pero me pregunto, ¿Jesús vivió en América o en el cercano Oriente.?
 ¿El idioma  Maya  existía en la época de Jesús? y por último
¿DONDE ESTUVO JESÚS DE LOS DOCE A LOS TREINTA AÑOS DE EDAD?
 
Encuentran similitud en las palabras de Jesús y la Lengua Maya
"Helí, Helí, Lamá Sabac Ta Ní", es la frase que se le atribuye a Jesús de Nazareth el Viernes Santo casi al terminar su sacrificio en el Monte Calvario. 
Jesús Solís Alpuch,e investigó que hay similitud en esas palabras de un moribundo con los vocablos de la Lengua Maya.
Cerca de la hora novena Jesús clamó a gran voz diciendo: Elí, elí, elí, lamá sabactani. Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?, algunos de los que estaban allí decían al oírlo, está llamando a Elías, veamos si viene a liberarle. Más Jesús habiendo clamado otra vez a gran voz, entregó el espíritu. (Mateo 27; 46-50)
Juan, el Evangelista sólo escribe que cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo "Consumado es..." y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. (Juan 19-30)

Cuando era como la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús clamando con gran voz, dijo: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Y habiendo dicho esto, expiró. (Lucas 23; 44-46)

Marcos en su 15; 34-36 explica: Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz: Eloi, Eloí ¿Lamá sabactani?, que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? Y coincide con Mateo que dando una gran voz expiró.
Lo extraordinario de esta última expresión de Cristo en la cruz, es que las...
palabras (desconocidas entonces) corresponden a una antigua lengua muerta denominada NAGA o DANAGA de la India. Pero lo más extraordinario es que la lengua Naga o Danaga, es semejante a la lengua maya que hablamos actualmente. La supuesta lengua muerta permanece viva en la palabra de miles de mayas del sureste de México y de Guatemala.

Ignacio Magloni Duarte, escritor yucateco, en su libro "Educadores del Mundo" (Ediciones Costa-Amic 1972)expone que "podríamos llenar un libro mencionando la exacta igualdad de las palabras en maya y en naga; bastémonos decir que todas las palabras usadas para interpretar tabletas antiguas en los templos de la India, son exactamente palabras del idioma maya hablado hasta ahora en Mesoamérica". 

La opinión de Magaloni se basa en el historiador Valmiki (siglo IV. A.C.) Que en la India antigua habían llegado a las regiones del Tibet, una raza a la que se llamó Naga-Maya "a civilizarlos", y esto es histórico; porque después llevaron sus conocimientos a Babilonia, Acadia, Egipto y Grecia.

Según Magaloni Duarte no hay duda que el maya-naga de la India y el maya preamericano eran el mismo, porque hay innumerables escritos, leyendas y tradiciones en la India que así lo indican, como el caso de que naga significa serpiente y naga-maya es serpiente maya o sea el culto a la serpiente.

Los mayas llevaron sus conocimientos y enseñanzas al primitivo Egipto. Osiris predicaba la ciencia-religión de los mayas y Jesús predicó y enseñó palabra por palabra el proyecto de Osiris. Muchos mensajes son iguales o semejantes. De esta manera y a través de las escuelas herméticas del Tibet y Egipto, la lengua maya se constituye en lenguaje ritual del maestro. Aun así a muchos asombrará la afirmación hecha por Le Plongeón y otros grandes investigadores, según Magaloni, de que Cristo en la cruz habló en su lengua ritual.

Apoya la afirmación, el hecho bíblico de todo conocido que los evangelistas están acordes con una duda: nadie sabía a qué idioma o lengua atribuir las palabras Helí, Helí, Lamáh Zabac Taní, por lo que según ellos mismos hay que interpretar, y lo hacen, dos de ellos, Mateo y Marcos con amargura y frustración: Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, mientras que Lucas con resignación justificada: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Juan que tampoco alude la lengua desconocida sólo escribe que Jesús al expirar alcanza a decir "Todo está consumado".

Pues bien, no existiendo las palabras en ningún otro idioma del mundo antiguo ni moderno, en nuestra lengua maya, el idioma ritual de Cristo, cada una de las palabras tiene un significado y la frase formada, con todas las palabras juntas es grandiosa, coherente y digna del gran maestro crucificado por causa de la incomprensión humana del proyecto de vida con justicia y dignidad que proclamaba.

Magaloni Duarte, tomó del diccionario de Ticul, Maya-Español y leemos las palabras:

HELI: Significa, ahora, al fin, Ya. LAMAH: Significa sumergirse. ZABAC: Se dice humo, pre -alba. (Un indígena maya al que interrogó le dijo que la palabra significa, además de otras cosas pardear el alba). TANÍ: Es una palabra compuesta de de tan, en presencia y ni nariz; Taní significa ante la nariz y obviamente equivale a lo que hoy decimos: ante la frente, en frente, en presencia de. La frase así organizada se traduce: Ahora (de) hundirme en la pre-alba de tu presencia.


Heródoto asienta en su Libro I-181: "Berosus, que fue un temprano sacerdote historiador babilonio dice: Los primeros habitantes de Babilionia fueron extranjeros de otra raza; esta raza trajo la civilización a Mesopotamia. Fueron llamados los Oannes de Hoa-ana, que significa en lengua maya Há: agua, y Na, casa, es decir, los que vinieron en barco".

Berosus usó lenguaje maya para enseñar que los primeros colonizadores de Babilonia vinieron de la India en Barcos desde el Golfo Pérsico; y Valmiki y diferentes inscripciones en los templos, muestran una cadena de evidencias de que los primeros babilonios eran colonizadores mayas venidos de la India.

Visto así la globalización de la cultura, desde la visión cósmica comunitaria de nuestros pueblos meso americanos, que mantenían un proyecto de desarrollo alternativo al proyecto individualista occidental, con el cristianismo original dio una importante contribución al desarrollo de la humanidad. Y aún en estos momentos de profunda crisis de los valores, la visión maya, la alta tecnología y conocimientos unidos, acortarían el viaje hacia la gran transformación del ser humano, que Jesús quería cambiar, para que cambien los reinos. 
Fuente:
La opinión judia sobre la frase:

La mitología (a partir del libro de Mateo en su capítulo 27, verso 46, por ejemplo) nos dice que la frase:
"Eli Eli lama sabactani"
corresponde a:
"¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?"
(Tehilim / Salmos 22:2)
Sin embargo, la frase que usted transcribe no se ajusta al versículo en su original hebreo que expresa:
"Eli Eli lama azavtani"
Por otra parte, si supusiéramos que es una traducción al arameo (una lengua antigua muy común en cierta época del judaísmo), tampoco es la apropiada, ya que sería:
"Eli Eli metul mah shevaktani"
Las divergencias con lo correcto al menos son dos:
  1. Si dice "lama", lo que corresponde es continuar en hebreo con "azavtani".
  2. Si está en arameo, ¿por qué no dice "metul mah" en lugar de "lama", y "shevaktani" en lugar de "sabactani", como es lo acertado a tal idioma?
En resumen: no sé que puede querer decir una frase que no se aviene a ninguna lengua que conozca.
Fuente:
 

¿A DONDE FUERON A PARAR LOS MAYAS?

(Extraido del articulo)

La civilización de los aztecas sorprendió a los conquistadores españoles en todos los ámbitos, pero lo que más llamó la atención de éstos formaba parte del panteón de sus dioses principales. Uno de los dioses, por no decir el más importante, parece ser tanto en su morfología como en sus enseñanzas transmitidas a los nativos, alguien casi idéntico a Jesucristo, si no era Jesucristo mismo.
Para los aztecas, su nombre era Quetzatcoatl. Para los incas era Viracocha y para los mayas Kukulkhan.
¿Estuvo Jesucristo en América, en contacto con los indígenas de esas tierras?.
Una clave podría estar en una frase que Jesucristo pronunció en el mismo momento de morir.
Estamos en Jerusalén. Año 33 d.C. Era cerca de la hora novena. Había gran actividad y trasiego de personas en la ciudad.
En el Gólgota, lugar de crucifixiones, permanecían aún varias personas, entre las que se encontraban María, madre de Jesús, las hermanas de Jesús y María Magdalena.
Con ellas se hallaba Juan, el joven apóstol a quien Jesús quiso confiar el cuidado de su madre. Era el apóstol en quien más confiaba.
Todos se hallaban tristes y llorosos, viendo el doloroso y salvaje final del Maestro, por culpa de la miseria del ser humano.
Una extraña oscuridad empezó a adueñarse de todo. De pronto, Jesús se alzó elevando su cabeza hacia el cielo, y con voz fuerte que tronó en el ambiente, dijo:
 
“Elí, Elí. ¿Lamá Sabac Ta Ni?”.
 
Después, inclinando la cabeza entregó su espíritu al Padre.
Algunos se reían, pensando que había llamado al profeta Elías. No sabían el significado de aquellas palabras. Nadie lo sabía.
En el momento de fallecer, se hizo un silencio espantoso, que estremeció el alma de todos los presentes.
Un relámpago de luz vivísima atravesó el cielo de horizonte a horizonte, como rasgando la bóveda celeste. Se oyó un horrísono trueno, que hizo vibrar el suelo y temblar los edificios de la ciudad. El velo que ocultaba el Sancta Sanctórum del Templo se rasgó de arriba abajo, y los sacerdotes presentes en el templo fueron derribados por los suelos.
Toda la gente estaba estupefacta y sobrecogida con lo que estaba sucediendo. Después, una fuerte lluvia comenzó a caer, como si la Naturaleza hubiese roto en llanto por el crimen cometido. Era un espectáculo dantesco.
Un grupo de soldados romanos estaba en el lugar y entre ellos un centurión, quien cayó de rodillas aterrorizado, mientras exclamaba: “Verdaderamente este era el Hijo de Dios”.
Los que estudiaron estos hechos creen que las últimas palabras de Jesús fueron hechas en lengua hebrea – arameo y que significan:
 
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.
 
Pero se equivocan. O mienten, que es peor.
The Interpreter’s Dictionary of the Bible dice sobre esto: “Existe división de opiniones en cuanto a qué idioma empleó Jesús cuando pronunció este dicho y si hubiese sido más natural para él haber usado el hebreo o el arameo. [...] Las fuentes de información indican que allá en el siglo I d.C. en Palestina se usaba un tipo de hebreo con alguna influencia del arameo” (edición de G. A. Buttrick, 1962, vol. 2, pág. 86). Lo cierto es que la transliteración al griego de estas palabras, como lo registraron Mateo y Marcos, no permite reconocer el idioma empleado originalmente por Jesús. Se cree en la posibilidad de que pudiera ser algún idioma ritual, usado por el maestro.
En el otro lado del mundo, en América, los nativos de aquellas tierras vieron con pavor en esas fechas terribles, cómo las tinieblas cubrieron el cielo y durante tres días se mantuvo una gran oscuridad. Hubo grandes terremotos. Se aterrorizaron, pero no sabían qué es lo que había sucedido.
Ellos lo cuentan así, pero añaden que, pasadas las jornadas de oscuridad, un dios visitó sus ciudades y poblados, enseñándoles una doctrina y dándoles a conocer unos mandamientos muy similares a los del Cristianismo, según pudieron comprobar más tarde, asombrados, los misioneros españoles. Este hombre, para ellos un dios, fue llamado Viracocha, o Quetzacoatl y estuvo un tiempo con ellos.
Después se marchó, pero les prometió que un día volvería a encontrarse con ellos. Se fue volando hacia el Este, subiendo hacia los cielos, hasta desaparecer.
Leo literalmente:
"Los aztecas tienen una tradición de un dios sufriente y crucificado llamado Ouetzalcoatl, y de uno que le precedió para preparar el camino y llamarles al arrepentimiento. Tezcaltlipoca le ofreció una copa llamándole 'hijo mío'; Habla también de su aversión para probarla y de su llanto amargo después de haber bebido su contenido; despreciando los reinos temporales por el espiritual, siendo después llamado por el Padre. A su partida hubo cuatro terremotos. Prometió volver otra vez y redimir a su pueblo", (Kingsborough, 8:3; Lesueur, pp. 236-237).
Esto me recuerda lo de “Padre, aleja de mi este cáliz”. Y lo del predecesor, ¿recuerda, tal vez al relato sobre San Juan Bautista?.
 
"Las Casas, obispo de Chiapas, relata en su apología, manuscrito que está en el convento de Santo Domingo, que cuando él pasó a través del reino de Yucatán encontró allí un respetable eclesiástico de edad madura, le pidió que siguiera al interior de su país dándole un cierto plan de instrucción para predicar. Al final de un año, así le escribió al obispo — que habían encontrado a un señor quien le había informado que ellos creían en Dios que residía en los cielos, aun el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo—. El padre era llamado 'Yeona', el hijo 'Bahab' quien fué nacido de una virgen llamada 'Chibirías' y que el
Espiritu Santo era llamado 'Euach'. Bahab, el hijo, decían ellos, fue muerto por Eupuro, quien le azotó y puso en su cabeza una corona de espinas, y le puso con sus brazos abiertos sobre un madero, y que al tercer día volvió a la vida y ascendió a los cielos donde está con su padre, que inmediatamente después vino Euach en su lugar como un mercader trayendo preciosas mercaderías, llenando a aquellos que quería con abundantes y divinos dones y gracias". (Kingsborough, Mill. Star 60:86-87).
 
Cuando los españoles llegaron ante los indios, estos vieron que los conquistadores tenían barba y que eran blancos, como el dios que ellos creían que volvería. Poco tardaron en descubrir que Quezatcoatl no tenía nada que ver con los conquistadores.
Pero volvamos a la frase de Jesús en su último suspiro:
“Eli, Eli.  Lamá Sabac Ta Ni”.
Parece ser que esta expresión no es arameo, como se ha creído hasta ahora, sino que pertenece a una lengua muerta, que en esos tiempos era desconocida.
Esa lengua se llamaba NAGA o DANAGA, procedente de la India. Pero lo más curioso es que esa lengua es muy parecida a la lengua maya que todavía se habla hoy, y cada vez más, por miles de personas al Sureste de México y en Guatemala, como ya hemos comentado anteriormente. No es una lengua muerta. Es una lengua viva y muy viva.
Y una vez más, ¿qué significado tiene esa frase pronunciada por Jesús?.
Su verdadero significado es:
 
“AHORA ME HUNDO EN LA PRE-ALBA DE TU PRESENCIA”.
 
Curioso, ¿verdad?.
Más curiosa se torna la cosa, si nos enteramos que hacía mucho tiempo que había llegado a la India una civilización muy antigua, llamada NAGA-MAYA.
En su Libro I-181 dice el historiador Heródoto:
 
"Berosus, que fue un temprano sacerdote historiador babilonio dice: Los primeros habitantes de Babilionia fueron extranjeros de otra raza; esta raza trajo la civilización a Mesopotamia. Fueron llamados los Oannes de Hoa-ana, que significa en lengua maya Há: agua, y Na, casa, es decir, los que vinieron en barco".
 
Colonizadores mayas. Habría que revisar la historia, pues esos colonizadores mayas nos dice Berosus que venían en barco desde la India, a través del Golfo Pérsico. Fueron los primeros colonizadores de Babilonia.
¿Y qué dicen los Mormones sobre los jareditas?. Dicen que fueron un pueblo post-diluviano que procedían de…Babilonia.
Parece que todo converge en la misma zona. El mundo estaba más globalizado en muchos sentidos. Bastante más de lo que nos han querido hacer creer.

articulo publicado en--http://radiotierraviva.blogspot.com.es/2011/10/heli-heli-lama-sabac-ta-ni-la-cuarta.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.