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viernes, 20 de junio de 2014

El Misterio de la Cultura Megalítica

Existen en Europa millares de menhires y dólmenes de miles de años de antigüedad formando figuras geométricas, construidos en el el Neolítico (una de las etapas de la Edad de Piedra) que abarca desde la adopción de la agricultura y ganadería (hacia el VIII milenio a. C.) a la invención de la metalurgia. 

¿Quienes las crearon y por qué? ¿Que significan estas misteriosas obras? No existen inscripciones, tradiciones o manuales de construcción que puedan aportar información directa.

En varios yacimientos del este de Turquía (sobre todo en Göbekli Tepe, a la izquierda) han sido descubiertos importantes complejos ceremoniales datados en el 9500 a. C.), por lo que pertenecerían a las fases incipientes del Neolítico. Están formados por amplias estructuras circulares que envuelven decenas de megalitos grabados, con forma de T. Aunque serían las estructuras de losa vertical más antiguas conocidas hasta ahora, no se ha demostrado que las tradiciones megalíticas europeas haya derivado de aquellas.

Megalitos, manhires y dómenes

Genéricamente un megalito es un elemento de construcción prehistórico de uno o varios bloques de piedra de gran tamaño y sin labrar. En cuantro a las construcciones, los menhires son megalitos (monolitos) prehistóricos nada o poco trabajados. Algunos están esculpidos, a menudo antropomórficamente, aunque en este caso cabe hablar de estelas o ídolos y no de menhires en sentido estricto. 

Un dolmen, que en bretón quiere decir "mesa grande de piedra", es una construcción consistente por lo general en varias losas hincadas en la tierra en posición vertical y una losa de cubierta apoyada sobre ellas en posición horizontal. El conjunto conforma una cámara y está rodeado en muchos casos por tierra de sujeción o piedras que cubren en parte las losas verticales, formando una colina artificial (túmulo). Estas estructuras se dan en Europa Occidental, sobre todo en la franja atlántica.

Sólo en Portugal, Dinamarca y España los investigadores han encontrado decenas de miles de dólmenes construidos con megalitos de varias toneladas de peso. Estas supuestas cámaras sepulcrales, que originariamente se camuflaban bajo montículos artificiales de tierra, datan de hace 5.000 años aproximadamente, aunque en algunos casos como los templos de la isla de malta son de mayor antigüedad. 

Mil años después, los enormes bloques de piedra aparecieron formando estructuras más complicadas, como en la localidad de Carnac, al noroeste de Francia, en la que se formaron hileras de menhires de más de mil metros de longitud cada una. 

En Inglaterra e Irlanda se construyeron círculos y elipses (crómlech) con un diámetro de varios centenares de metros. 

El más célebre de estos es Stonehenge, en el sur de Inglaterra.


Construcción de estructuras ciclópeas

Sus bloques de hasta nueve metros de altura, hincados en la tierra y unidos algunos mediante sillares transversales, producen una impresión ciclópea que hace pensar que sólo una fuerza sobrehumana pudo colocarlos allí. 

El científico inglés Richard J. C. Atkinson estima que aquellas familias prehistóricas tuvieron que trabajar alrededor de diez millones de horas para erigir el complejo de Stonehenge. Pero además necesitaban para la construcción tal estructura una perfecta planificación.

Según Colin Renfrew, catedrático de arqueología de la Universidad de Cambridge"un esfuerzo tal debe haber estado organizado por algún tipo de autoridad central”. 

La existencia de capataces que coordinaran el trabajo y velaran porque miles de obreros estuvieran bien aprovisionados durante varios años. 

Quedaría aclarado cómo aquellas gentes fueron capaces de realizar aquellos monumentos, pero no por qué los construyeron.

Los círculos de piedra

Los arqueólogos que han investigado los círculos de piedra (crómlech) consideran que, aunque parezcan similares a primera vista, tenían significados y funciones totalmente diferentes. 

Por ejemplo, debajo de los círculos de piedra del norte de Inglaterra se encontraron huesos humanos, lo que llevó a la conclusión de que en estos lugares se enterraba a guerreros o caudillos. No ocurre lo mismo con los círculos de la región meridional de Inglaterra, como los de Avebury (al sur de Stonehenge), en los que no aparecieron restos óseos ni fragmentos de herramientas. 

Esto indicaría que muchos de los monumentos no eran sepulturas. Tampoco debieron utilizarse como viviendas porque no se han hallado encontrado restos domésticos, como vasijas, huesos de animales o utensilios de piedra. Los científicos afirman que debían tratarse de centros de reunión, lugares en los que se congregaban los miembros de la comunidad, discutían sus asuntos y celebraban rituales.

Luna y rituales

Otra teoría asegura que constituían centros rituales deexaltación a la autoridad, en los podrían tener lugarsacrificios cruentos. Los investigadores encontraron en uno de los conjuntos megalíticos escoceses una extraña piedra yacente: los constructores tendieron un gran monolito en el suelo y pulieron su lado superior hasta dejarlo perfectamente liso. Unas cuñas de de piedra aseguraban la horizontalidad del bloque con una precisión milimétrica. 

¿Por qué se afanaron en lograr tal exactitud? 

El arqueólogo inglés Aubrey Burl propuso una explicación: la colocación del bloque yacente, de la altura de un hombre, tenía que ver con la órbita de la luna llena. En las noches en las que el astro se encontraba bajo en el horizonte, su forma circular parecería rodar sobre la mesa de piedra.

En este crómlech aparecieron además, huesos humanos. Burl supone, que en este lugar se congregaban los participantes de ciertas celebraciones, aprovechando la fantasmal luz de la luna, para llevar a cabo sus ritualessacrificiales. Burl encontró en antiguos libros manuscritos referencias concretas a rituales paganos que se realizaban todos los meses en los círculos, y que parecen confirmar su hipótesis: "Probablemente no sabremos nunca qué significaba la luna para esta remota cultura; pero desempeñó un papel primordial, similar al que jugaba el sol para otras comunidades británicas de la misma época”.

Pero ¿Es razonable que los hombres de la prehistoria se esforzaran tanto únicamente para disponer de un punto de encuentro impresionante? ¿O se esconde un gran secreto detrás de las construcciones megalíticas? Los ciclópeos círculos de piedra podrían haber sido en realidadobservatorios astronómicos desde los que se escrutaba el cielo nocturno. El astrónomo norteamericano Gerald Hawkins fue uno de los primeros en apuntar esta posibilidad. En 1963 publicó su teoría en la prestigiosa revista científica Nature, explicando que Stonehenge servía para calcular los solsticios y equinoccios e incluso para predecir eclipses.

Los pueblos que levantaron estos monumentos habrían sido, por tanto, los primeros astrónomos, además de unos excelentes geómetras, a juzgar por la exactitud milimétrica de los círculos y óvalos que construyeron.

El calendario más antiguo

Arqueólogos británicos descubrieron en el 2013 un monumento mesolítico en Aberdeenshire, Escocia, que podría ser el calendario más antiguo del mundo, en torno al año 8.000 a.C. Mide el tiempo a partir de las fasesdel Sol y de la Luna. Precedería así, en 5.000 años a los primeros calendarios creados en Mesopotamia, hace 5.000 años. El monumento creado por cazadores-recolectores en Aberdeenshire hace parece imitar las fases de la Luna para hacer un seguimiento de los meses lunares en el transcurso de un año.

"Las evidencias sugieren que las sociedades de cazadores recolectores en Escocia tenían tanto la necesidad como la sofisticación que hacen falta para medir el tiempo a través de los años", ha dicho el arqueólogo Vince Gaffney, responsable de la investigación. "Al hacerlo, esto ilustra un paso importante hacia la construcción formal del tiempo y, por lo tanto, de la propia historia".

Christopher Gaffney, de la Universidad de Bradford, explica que para las comunidades de cazadores-recolectores prehistóricas, conocer qué fuentes de recursos alimenticios estaban disponibles en diferentes épocas del año era crucial para su supervivencia. Estas comunidades dependían de la caza de animales migratorios y las consecuencias de perderse estos acontecimientos suponía el hambre.

Nacimiento y fin de la cultura megalítica

El nacimiento y apogeo de las culturas megalíticas europeas resulta tan misterioso como su decadencia y desaparición ¿Dónde fue a parar la sabiduría de aquella época? No existen pruebas de un nexo entre los diferentes pueblos megalíticos del mundo, y los únicos testigos que podrían aportarlas (sus obras colosales) permanecen enigmáticos y silenciosos.

Fuente: http://elgrancielo.blogspot.com.es/2014/06/el-misterio-de-la-cultura-megalitica.html#more

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