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jueves, 29 de junio de 2017

Culto al cráneo en el templo más antiguo del mundo: Göbekli Tepe


Recreación de la modificación de un cráneo en Göbekli Tepe - German Archaeological Institute
El hallazgo de tres cráneos humanos con marcas rituales acaba de arrojar algo de luz en las prácticas religiosas en Göbekli Tepe, una enigmática construcción megalítica considerada el primer templo religioso que se conoce.
Erigido hace 11.500 años en el sureste de Turquía, la edificación tiene varias estancias circulares con dos grandes pilares en el centro que representan figuras humanas rodeadas por otras de menor tamaño, todas mirando hacia el interior del círculo. Los pilares están decorados con animales amenazadores como leones, zorros y escorpiones. Sus constructores fueron cazadores y recolectores nómadas que, por razones totalmente desconocidas, decidieron establecerse en este lugar y levantar los templos, con pilares que alcanzan los cinco metros y pesan unas seis toneladas. No se sabe cómo lo hicieron, pero hasta ahora no se han encontrado rastros de viviendas ni tumbas en los alrededores, ni ningún rastro de animales domésticos o cultivos.
(A) Localización de Gobekli Tepe, en el sureste de Turquía (Alta Mesopotamia). (B) Vista aérea de las áreas excavadas, en las que se muestra las ubicaciones de los cráneos encontrados: cráneo 1 (a), cráneo 2 (b), y el cráneo 3 (c). Crédito: Erhan Küçük, Gobekli Tepe Archivo, Instituto Arqueológico Alemán (DAI). (C) Vista de los edificios monumentales con sus característicos pilares monolíticos en forma de T. Crédito: Nico Becker, Gobekli Tepe Archivo, la DAI.

“Estos cazadores estaban en una época de transición, se asentaron aquí cuando aún no se había inventado la agricultura”, explica Lee Clare (izquierda), coordinador de las excavaciones en Göbekli Tepe. “Este yacimiento es tan importante porque nos muestra los símbolos, las imágenes y la arquitectura del primer edificio monumental construido por el hombre y nos permite intentar comprender su visión del mundo”, resalta.
El equipo de Clare ha encontrado fragmentos de tres cráneos con hendiduras profundas y un agujero abiertos en el hueso con herramientas de piedra. Las marcas fueron hechas poco después de la muerte y posiblemente servían para pasar cuerdas para sostener las mandíbulas. El agujero permitía colgar el cráneo como “decoración ritual”, explica Clare.
En un estudio publicado hoy en Science Advances, Clare mantiene, junto a dos de sus colegas en el Instituto de Arqueología de Alemania, que este tipo de uso ritual de los cadáveres es similar al de otros yacimientos Neolíticos donde se exhibían los restos de personas prominentes o de enemigos poderosos y que los antropólogos conocen como “culto de la calavera”, aunque el de Göbekli Tepe presenta características únicas.
Gráfico de los cráneos. En rojo las modificaciones. En gris, los elementos preservados- Julia Gresky, Juliane Haelm, DAI

Klaus Schmidt (derecha), el arqueólogo que descubrió el yacimiento en 1995 y que dirigió las excavaciones hasta poco antes de su muerte en 2014, mantenía que Göbekli Tepe era una catedral primitiva a la que las tribus nómadas peregrinaban desde decenas o cientos de kilómetros a la redonda para realizar rituales. Su opinión era que este templo era la prueba de que la religión surgió antes de las primeras sociedades organizadas en torno al poder militar y religioso.
Para Clare, el culto en Göbekli Tepe “no era una religión propiamente dicha, porque esto requiere una estructura y una sociedad con clases que aún no existía en aquel momento”, aunque sí pudo ser el germen de una sociedad compleja. “Construir este lugar requirió un importante trabajo comunal y después sirvió como un punto de encuentro donde posiblemente la gente intercambiaba información, conocimiento o incluso resolvía sus conflictos de forma pacífica”, aventura. “Probablemente no estamos solo ante el primer templo del mundo, sino también ante el primer lugar social”, añade.
Los fragmentos de cráneos con cortes y agujeros. (A) Cráneo 1: Fragmento de hueso frontal con tallas. (B) Fragmento de hueso parietal izquierda con perforación. C) Cráneo 2: Fragmento de hueso parietal derecho con tallas. (D) Cráneo 3: Fragmento de hueso frontal con tallas. Crédito: Julia Gresky, la DAI.
Hace 8.000 años, Göbekli Tepe fue abandonado y posiblemente enterrado hasta formar una colina. En 1995 Schmidt descubrió el templo y comenzó la excavación, que lleva ya en marcha más de dos décadas. En 2008 el arqueólogo dijo que probablemente solo se ha descubierto el 5% de todas las construcciones existentes. Hay trabajo para 50 años más, contó a la revista Smithsonian.
Fuente: elpais.com| 28 de junio de 2017
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El templo más antiguo de la humanidad rendía culto al cráneo
Representaciones antropomórficas de Göbekli Tepe. (A) estatua humana intencionalmente decapitado (altura, 60 cm). Crédito: Nico Becker, Gobekli Tepe Archivo, la DAI. (B) Portador que tiene una cabeza humana en sus manos (altura, 26 cm). Crédito: Dieter Johannes, Gobekli Tepe Archivo, la DAI. (C) Pilar 43 (edificio D) con bajo relieve de un individuo sin cabeza itifálico, con un brazo elevado (parte inferior derecha). Crédito: Klaus Schmidt, Gobekli Tepe Archivo, la DAI.
Göbekli Tepe, en Turquía, es uno de los yacimientos arqueológicos más asombrosos que se conocen. Reconocido como el lugar de culto más antiguo construido por la humanidad -tiene 11.600 años de antigüedad, 7.000 más que la pirámide de Keops-, incluso ha hecho pensar a los investigadores que la civilización pudo partir del templo y no de la agricultura. Sus enormes pilares de varios metros de altura con enigmáticas figuras grabadas, los bajorrelieves con buitres, escorpiones y otras criaturas o su puerta de entrada rodeada de fieras esculpidas despiertan la imaginación y hacen pensar en referencias al mundo de los muertos o de lo espiritual.
Cada cierto tiempo, surgen teorías que intentan explicar algunos de los misterios de este conjunto arquitectónico. Hace tan solo un par de meses, científicos de la Universidad de Edimburgo (Escocia) decían haber descifrado unos símbolos esculpidos en un pilar conocido como la piedra del buitre. Según la asombrosa teoría de los investigadores, los relieves pueden documentar el impacto de un enjambre de fragmen...que provocó el Dryas Reciente, una miniedad de hielo durante la cual desaparecieron muchas especies de grandes animales, entre ellas el mamut lanudo, y es posible que se produjeran también importantes pérdidas humanas.
Pero hay más. La arqueóloga Julia Gresky (izquierda), y sus colegas del Instituto Arqueológico Alemán, han descubierto en Göbekli Tepe tres fragmentos de cráneos perforados con modificaciones nunca antes vistas entre los restos humanos de la época. Los investigadores creen que se trata de la primera evidencia en el Neolítico del llamado culto a la calavera.
Los ejemplos más antiguos de estas prácticas se sitúan hace casi 15.000 años. Se trata de los cráneos usados como vasos de la cueva de Gough  (Somerset, Inglaterra). Los huesos pertenecían a tres humanos, dos adultos y un niño, de la familia cromañón. Desde entonces, a lo largo de la historia, distintas culturas han honrado las calaveras por diferentes razones, desde el culto a los antepasados a la creencia de que los cráneos humanos transmiten propiedades protectoras. Los antropólogos han descrito varios tipos de cultos de este tipo, cada uno con sus propias modificaciones en los huesos.
La perforación en la parte superior del cráneo se utiliza para suspender el cráneo con un cable (rojo). Las tallas fueron utilizadas con fines de estabilización, para evitar que el cable se deslice.Crédito: Juliane Haelm, la DAI.

Venerar a los muertos

Pero lo que el equipo de Gresky observó fue uno hasta ahora desconocido. Cada cráneo tenía incisiones profundas hechas de forma intencionada a lo largo del plano sagital. Uno de ellos también muestra un agujero perforado en el hueso parietal izquierdo, así como restos de ocre rojo. Mediante el uso de diferentes técnicas microscópicas para analizar los fragmentos, los investigadores verificaron que las tallas fueron ejecutadas con herramientas líticas, lo que excluye causas naturales, como que ratones u otros animales hayan roído el hueso. Al parecer, primero les arrancaban el cuerpo cabelludo y luego realizaban las marcas en el hueso. Debido a su profundidad, queda descartada que fueran provocadas por el descarnamiento.
Este fragmento de cráneo muestra una profunda incisión hecha con una herramienta de sílex hace unos 10.000 años. FOTOGRAFÍA POR EL INSTITUTO ARQUEOLÓGICO ALEMÁN
«Creemos que los cráneos fueron marcados para diferenciarlos, como veneración a sus familiares después de su muerte o como un trofeo de sus enemigos caídos», explica Gresky a ABC. Aunque, «no podemos hablar de religión, porque no tenemos evidencias», los resultados suponen la primera demostración del tratamiento de los muertos en el enigmático Göbekli Tepe.
«Nuestros hallazgos de los cráneos tallados encajan perfectamente en los símbolos del culto del cráneo en este lugar. Una imagen de una persona sin cabeza, una estatua decapitada y múltiples cabezas humanas hechas de piedra caliza indican un fuerte enfoque en el cráneo que ahora tiene también evidencia antropológica directa», señala la investigadora. El equipo pretende seguir analizando los huesos y espera encontrar más cráneos humanos en otras excavaciones.









Fuente: ABC.es
articulo publicado en...http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/culto-al-craneo-en-el-templo-mas-antiguo-del-mundo-gobekli-tepe

Los Cuervos No Perdonan ( Lecciones de las aves negras)

“Say 'Nevermore'", said Shadow. "Fuck You", said the Raven. Neil Gaiman En alguna tradición, aunque no descarto que imaginaria, se dice que cuando uno anda sobre el camino y de pronto duda, ante una bifurcación, qué sendero elegir, hay que mirar al cielo en busca de un cuervo para que éste, con su vuelo, nos indique la dirección correcta. Tal vez esto se deba a que los cuervos saben a dónde van, tal vez a su inteligencia –que destaca por un filo casi sensorial– o a su afición por anidar en las alturas para gozar con holgura del panorama. Además de presumir un fecundo simbolismo dentro de muchas tradiciones, en otro plano son seres que ejercen una suerte de pragmatismo trascendental: difícilmente se equivocan y llevan las artes intuitivas a las proximidades de la impecabilidad. Por eso pareciera que una de sus muchas cualidades, recién comprobada, resulta particularmente didáctica: su capacidad de discernir entre benefactores y agresores, de premiar a unos y castigar a otros –como Condes de Montecristo. Un estudio publicado hace poco en la revista especializada Animal Behavior, advierte que los cuervos no perdonan. Dicho de forma menos categórica, los cuervos determinan cuando una persona es o no su aliada, y este juicio queda impreso en su memoria. Investigadores experimentaron con nueve cuervos, todos criados en cautiverio por ellos mismos y por lo tanto familiarizados entre sí. Los cuervos fueron entrenados para recibir un trozo de pan de uno de los investigadores, luego llevarlo a manos del otro y recibir, a manera de premio, un pedazo de queso. Sin embargo, en ejercicios posteriores el entrenador que en un principio intercambiaba el pan por el queso, en lugar de recompensarlos procedía a comerse el queso. Un par de días después las aves fueron presentadas con tres entrenadores: el que les daba el pan, el que comía el queso frente a ellos en lugar de dárselos, y un tercero neutral que no había participado en el ejercicio anterior. Seis de las siete aves fueron a jugar con el primero, el justo, una con el neutral, y al “traidor” simplemente lo ignoraron. 1 mes después se organizó una dinámica similar, con igual resultado. Es decir, los cuervos simplemente no perdonaron a aquel que los engañó.
Al parecer, esta estricta política corvina es proporcional al agradecimiento que profesan con sus benefactores. Y aquí viene a la memoria el caso de Gabi Mann, la niña que a sus 8 años, y tras 4 de alimentar diariamente a un grupo de cuervos salvajes, un día comenzó a recibir aves regalo de ellos. Pero no sólo eso: la mayoría de estas ofrendas eran objetos brillantes, los cuales ejercen una una fascinación entre estas aves, que incluso acostumbran atesorarlos, y por lo tanto estos obsequios representaban sus más valiosos hallazgos. En resumen, los cuervos eligen bien a las personas de quienes se rodean, difícilmente perdonan y practican un profundo agradecimiento. Contemplarlos podría aportarnos enseñanzas mucho más útiles, y naturales, que perseguir lecciones fáciles en notas de Internet (incluida esta). Así que si quieres “autosuperarte”, busca cuervos y obsérvalos. fuente/Pijamasurf articulo publicado en...https://sabiens2.blogspot.com.es/

Inti Raymi: un antiguo festival inca en honor al dios del sol que continúa celebrándose en Perú

Portada - El festival del Inti Raymi, en honor al dios inca del sol Inti, se celebra todos los años en el solsticio de invierno (finales de junio) en la antigua capital inca de Cusco, Perú (CC by SA 2.0)

Todos los años, el 24 de junio, se celebra en Cusco (Perú) el Inti Raymi, un festival en honor al venerado dios inca del sol Inti. Como informa TRT World, este festival atrae a miles de visitantes de la región y de otros países a la antigua capital inca para conmemorar uno de los eventos más importantes del año en Perú.

El Inti Raymi en el pasado y su posterior resurrección

En la época de los incas, más de veinticinco mil personas se reunían en Cusco para celebrar el festival del Inti Raymi. El Sapa Inca (emperador inca), los nobles y los sacerdotes del imperio inca se congregaban en Haukaypata (una gran plaza en el centro de la ciudad) para presenciar el desfile de las momias ancestrales envueltas en telas, traídas de templos y santuarios cercanos. Hasta doscientas llamas eran sacrificadas en el transcurso de los festejos, y la Haukaypata se llenaba literalmente de ‘sangre sagrada’ y abundante chicha (cerveza inca). Las celebraciones duraban desde el amanecer hasta el ocaso. Había danzas especiales para la ocasión, y se leían y quemaban hojas de coca en grandes cantidades. El Inti Raymi era uno de los festivales incas más grandiosos del año, y en él todos los asistentes se embriagaban con un sentimiento de comunión espiritual.
Celebraciones del Inti Raymi en Cusco, Perú. En la fotografía podemos observar a un hombre de ascendencia indígena ataviado como emperador inca. (Nyall and Maryanne / Flickr)
Celebraciones del Inti Raymi en Cusco, Perú. En la fotografía podemos observar a un hombre de ascendencia indígena ataviado como emperador inca. 

Los invasores españoles prohíben una celebración sagrada

Cuando los conquistadores españoles invadieron el imperio inca, la sagrada celebración del Inti Raymi fue declarada pagana y contraria a la fe católica. Sus preciadas momias fueron quemadas, y en 1572 el festival quedó definitivamente prohibido. Sin embargo, todos los años en el solsticio de invierno (a finales de junio en el hemisferio sur), los indígenas de los Andes continuaron venerando a su dios del sol en secreto desde 1542 hasta 1824.

El Inti Raymi en nuestros días

En 1944 el Inti Raymi revivió nuevamente, y en épocas recientes ha resurgido con fuerza. Para la población indígena de Perú, las celebraciones del solsticio de junio honran el inicio de la travesía del sol de regreso a “Pachamama”, palabra que podríamos traducir como Madre Tierra del quechua, una lengua hablada por unos 3,2 millones de peruanos.
A pesar de que han cambiado muchas cosas desde los antiguos Inti Raymi, el festival aún conserva toda su antigua y majestuosa gloria, aunque sin la procesión de antiguas momias, y únicamente con un sacrificio animal en la culminación de las celebraciones del día. Las festividades empiezan por la mañana en la amplia cancha a cielo abierto ante el templo inca del sol, Coricancha. El Sapa Inca, representado por un actor indígena, inaugura los festejos invocando una alabanza al dios del sol, Inti. Desde el Coricancha, el cortejo real recorre la corta distancia que le separa de la Plaza de Armas de Cusco. A continuación se realiza una lectura ceremonial de una hoja de coca sagrada para predecir el destino del Imperio inca para el año entrante.
El Inti Raymi (Festival del Sol) en la fortaleza inca de Sacsayhuamán en Cusco, Perú, el 24 de junio del 2007. (CC by SA 2.0)
El Inti Raymi (Festival del Sol) en la fortaleza inca de Sacsayhuamán en Cusco, Perú, el 24 de junio del 2007.
La antigua fortaleza inca de Sacsayhuamán es donde tiene lugar el acto final de las celebraciones. Miles de espectadores de la zona llenan las colinas de los alrededores para contemplar la ceremonia, mientras que en el auditorio principal de Sacsayhuamán se habilitan asientos en gradas para los espectadores más privilegiados. Ataviado con sus mejores galas, el emperador inca pronuncia unas últimas palabras en quechua antes de que se realice el sacrificio ritual de una llama. El festival concluye llenándose el aire con el sonido de cuernos, zampoñas y tambores.

El orgullo de las gentes que participan en el festival

“Me siento feliz y orgulloso de participar, como todos los habitantes de Cusco,” comentaba Alexander Carbajal, quien participa en el festival por segundo año consecutivo como soldado de la guardia imperial inca, en declaraciones recogidas por TRT World. Por su parte, un entusiasmado habitante de la zona que luce un colorido poncho añade que “Como gente de Cusco, nos sentimos orgullosos.”
Es perfectamente comprensible que los peruanos se sientan tan orgullosos y alegres ante el resurgimiento de este festival después de que su tradición fuese violenta y bruscamente reprimida por el clero católico durante la invasión española. En nuestros días, la popularidad de la celebración ha alcanzado nuevas cotas: “Cusco es una ciudad grande y antigua, y muchas poblaciones de la misma época se encuentran ahora envueltas en el olvido,” declaraba a TRT World el viceministro de turismo peruano Rogers Valencia, recordando la desaparición de las ciudades mesopotámicas de Nínive y Babilonia antes de añadir orgullosamente que “Cusco, con sus 3.500 años, (aún) vive.”
Actos del Inti Raymi en Sacsayhuamán, Cusco (CC by SA 3.0)
Actos del Inti Raymi en Sacsayhuamán








Autor: Theodoros Karasavvas
articulo publicado en...http://www.ancient-origins.es/noticias-historia-arqueologia/inti-raymi-un-antiguo-festival-inca-honor-al-dios-sol-que-contin%C3%BA-celebr%C3%A1ndose-%C3%BA-004355?nopaging=1

El templo más antiguo de la humanidad rendía culto a la calavera

Hallan tres cráneos humanos con incisiones intencionadas en un famoso yacimiento de Turquía de hace 11.600 años. La práctica puede ser la primera de este tipo realizada por hombres del Neolítico. Servía para honrar a los parientes muertos recientemente o para ahuyentar a los enemigos.

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Göbekli Tepe, en Turquía, es uno de los yacimientos arqueológicos más asombrosos que se conocen. Es reconocido como el lugar de culto más antiguo construido por la humanidad e incluso ha hecho pensar a los investigadores que la civilización pudo partir del templo y no de la agricultura. Sus enormes pilares de varios metros de altura con enigmáticas figuras grabadas, los bajorrelieves con buitres, escorpiones y otras criaturas o su puerta de entrada rodeada de fieras esculpidas despiertan la imaginación y hacen pensar en referencias al mundo de los muertos o de lo espiritual.

Cada cierto tiempo, surgen teorías que intentan explicar algunos de los misterios de este conjunto arquitectónico. Hace tan solo un par de meses, científicos de la Universidad de Edimburgo (Escocia) decían haber descifrado unos símbolos esculpidos en un pilar conocido como la piedra del buitre. Según la asombrosa teoría de los investigadores, los relieves pueden documentar el impacto de un enjambre de fragmentos del cometa que provocó el Dryas Reciente, una miniedad de hielo durante la cual desaparecieron muchas especies de grandes animales, entre ellas el mamut lanudo, y es posible que se produjeran también importantes pérdidas humanas.

Pilar de Göbekli Tepe.
                                                         Pilar de Göbekli Tepe.


Pero hay más. La arqueóloga Julia Gresky y sus colegas del Instituto Arqueológico Alemán han descubierto en Göbekli Tepe tres fragmentos de cráneos perforados con modificaciones nunca antes vistas entre los restos humanos de la época. Los investigadores creen que se trata de la primera evidencia en el Neolítico del llamado culto a la calavera.

Aunque hay científicos que sitúan los orígenes de la trepanación al final del Paleolítico, hace unos 12.000 años, hasta ahora los primeros casos probados eran de hace unos 10.000 años. A lo largo de la historia, la gente ha honrado las calaveras por diferentes razones, desde el culto a los antepasados a la creencia de que los cráneos humanos transmiten propiedades protectoras. Los antropólogos han descrito varios tipos de cultos de este tipo, cada uno con sus propias modificaciones en los huesos.

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 A través de la historia, la gente ha valorado las calaveras por diferentes razones, desde el culto a los ancestros hasta la creencia que los cráneos humanos tenían propiedades protectoras.

Venerar a los muertos

Pero lo que el equipo de Gresky observó fue uno hasta ahora desconocido. Cada cráneo tenía incisiones profundas hechas de forma intencionada a lo largo del plano sagital. Uno de ellos también muestra un agujero perforado en el hueso parietal izquierdo, así como restos de ocre rojo. Mediante el uso de diferentes técnicas microscópicas para analizar los fragmentos, los investigadores verificaron que las tallas fueron ejecutadas con herramientas líticas, lo que excluye causas naturales, como que ratones u otros animales hayan roído el hueso. Al parecer, primero les arrancaban el cuerpo cabelludo y luego realizaban las marcas en el hueso. Debido a su profundidad, queda descartada que fueran provocadas por el descarnamiento.

Esta imagen muestra el fragmento de uno de los cráneos con claras marcas de corte.
               Esta imagen muestra el fragmento de uno de los cráneos con claras marcas de corte.

Según los autores del estudio, lo más probable es que los cráneos fueran tallados para venerar a familiares no mucho después de su muerte o para ser mostrados para ahuyentar a los enemigos. Los resultados suponen la primera evidencia del tratamiento de los muertos en el enigmático Göbekli Tepe.












Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: El templo más antiguo de la humanidad rendía culto a la calavera http://mysteryplanet.com.ar/site/el-templo-mas-antiguo-de-la-humanidad-rendia-culto-a-la-calavera/

El improvisado dentista neandertal



Tres vistas de los cuatro dientes hallados hace un siglo que han vuelto a ser examinados. DAVID FRAYER
El dolor de muelas ha debido ser un incordio durante toda la historia de la Humanidad. Nuestros ancestros también lo sufrían e intentaban paliarlo como podían, como muestran hallazgos paleontológicos como el que esta semana recoge la revista Bulletin of the International Association for Paleodontology. Un equipo de investigadores ha encontrado indicios de prácticas dentales en los restos de un individuo que vivió hace 130.000 años en el territorio que hoy es Croacia.
Según explica el equipo liderado por David Frayer (izquierda), investigador de la Universidad de Kansas, los dientes pertenecen a un neandertal que presumiblemente sufría dolor de dientes e intentó aliviarlo él mismo utilizando algún tipo de herramienta.
Los dientes fueron encontrados hace más de un siglo en el yacimiento neandertal de Krapina (Croacia). Aunque fue excavado entre 1899 y 1905, ahora han vuelto a examinarse algunos de los fósiles, obteniendo nuevas conclusiones. En el caso de los dientes, los han pasado por el microcospio. "Aunque no tenemos la mandíbula, los dientes están en un estado formidable. Se ha perdido parte de las raíz, pero la mayor parte está intacta", asegura Frayer a este diario.
Las marcas encontradas en el premolar y en el tercer molar están asociadas con distintos tipos de manipulaciones dentales. Aunque no han identificado en el yacimiento el instrumento con el que, a modo de palillo, se hicieron los surcos en los dientes, creen que posiblemente se usó parte de un hueso o de alguna planta.
Debido a que la parte alterada del diente esté en el lado de la lengua y las marcas presentan diferentes ángulos, los investigadores descartan que se hubieran producido por otra causa tras su muerte.
Cuatro de los dientes encontrados, asegura Frayer, pertenecen al mismo individuo aunque, a partir de la dentadura, no es posible establecer si se trataba de un hombre o una mujer.
El análisis de las piezas dentales no ha permitido determinar tampoco si este homínido sufría alguna enfermedad, aunque "el tercer molar muy probablemente le causaba dolor en la boca", dice Frayer.

Detalle de las marcas y surcos en los dientes de hace 130.000 años UNIVERSIDAD DE KANSAS
No es la primera vez que se encuentran este tipo de marcas de manipulaciones en dientes prehistóricos. De hecho, las hay más antiguas, de hasta dos millones de años de antigüedad. "La mayoría de los surcos o marcas halladas en dientes neandertales o en otros homínidos están aisladas y generalmente no asociadas a problemas dentales. Hay algunas asociadas a la mandíbula con enfermedad periodontal. Pero estos dientes, combinan una serie de aspectos que indican que él o ella presumiblemente se estaba tratando a sí mismo por un problema dental", explica Frayer.
Esta conclusión la vinculan al hallazgo en el mismo yacimiento de diversos objetos que mostrarían que la sociedad neandertal era más avanzada de lo que inicialmente se pensaba. Por ejemplo, encontraron garras de águila convertidas en piezas de joyería. Que utilizaran los materiales de su entorno a modo de palillos para cuidar su dentadura y tratar la irritación, dice Frayer, concuerda con la teoría de que los neandertales eran capaces de modificar su entorno y su cuerpo utilizando herramientas.
El pasado mes de marzo, otra investigación mostró que los neandertales de la cueva asturiana de El Sidrón usaban hace ya 49.000 años el hongo Penicillium, un antibiótico natural, para calmar el dolor. Un equipo español detectó en la placa dental calcificada de fósiles dentales ADN de esa especie de hongo y de álamo, un árbol cuya corteza contiene ácido salicílico.
En los dientes hallados en Croacia, dice Frayer, hay también algo de sarro dental "aunque todavía no ha sido analizado" por lo que no han podido determinar si hay restos de alguna sustancia que pudieran usar para aliviar sus molestias. "Es algo que nos gustaría hacer en el futuro", señala.
Krapina es el más antiguo y el mayor de los principales yacimientos neandertales que hay en Croacia. Según relata el científico, allí se han encontrado unos 900 huesos humanos y 200 dientes. El otro sitio paleontológico se llama Vindija, está en las proximidades de Krapina y tiene unos 32.000 años de antigüedad. Aunque se han encontrado muchos menos fósiles que en Krapina, en Vindija sí se ha podido extraer ADN de algunos de ellos.










Fuente: elmundo.es| 28 de junio de 2017