sábado, 30 de enero de 2021

Una rara daga de cristal de 5.000 años es descubierta en una tumba ibérica

 El objeto pudo haber sido utilizado por una persona de alto rango para obtener «poderes mágicos».


La daga de cristal con empuñadura de marfil.

En todo el mundo se han encontrado herramientas antiguas que alguna vez pertenecieron a civilizaciones prehistóricas, pero un descubrimiento en España es diferente, no está hecho de la tradicional piedra o pedernal.

Un equipo que excavó la tumba megalítica de Montelirio tholos entre 2007 y 2010 descubrió una daga formada a partir de cristal de roca que, según los expertos, es la «más técnicamente sofisticada» jamás descubierta en la Prehistoria de Iberia y que habría requerido una enorme habilidad para tallar.

El artefacto, que tiene aproximadamente 5.000 años, mide casi 21 centímetros de largo y fue encontrado junto con 10 puntas de flecha, cuatro hojas y un núcleo para fabricar armas, todas de cristal de roca.

En la tumba también se encontró un núcleo para fabricar armas.

El lugar de descanso final del arma está lejos de las minas de cristal, lo que sugiere que alguna vez pertenecieron a un individuo de élite que pagó un alto precio para obtener los materiales y darle forma.

Los investigadores también especulan que el cristal de roca durante este tiempo pudo haber tenido un significado simbólico y tales sociedades lo usaron para vitalidad, poderes mágicos y conexiones con ancestros.

«Probablemente representan parafernalia funeraria solo accesible para la élite de este período de tiempo», se lee en el estudio publicado en la revista Quaternary International. «La asociación de la hoja de la daga con un mango de marfil, también una materia prima no local que debe haber sido de gran valor, sugiere fuertemente el alto rango de las personas que utilizan tales objetos».

La tumba está ubicada en el valle bajo del Guadalquivir que se encuentra dentro del área metropolitana de Sevilla; el asentamiento se llama «Valencina de la Concepción Castilleja de Guzmán».

Mapa de la tumba megalítica de Montelirio tholos.

Valencina es venerado como el sitio más importante de la Edad del Cobre en Iberia y también es el más grande. Allí, los investigadores de la Universidad de Granada y la de Sevilla descubrieron cristales de roca en ocho sectores diferentes de la enorme estructura, la cual tiene 43 metros y medio de largo y presenta un corredor que se extiende por 39 metros hasta la cámara principal, de casi 5 metros de diámetro.

Aunque se encontraron cristales de roca en todo el sitio, los elementos más sofisticados (puntas de flecha y hoja de daga) se descubrieron en el sector sur.

Interior de la tumba

La impresionante hoja de la daga fue descubierta en la región sur de la cámara interior —una verdadera rareza para los entierros del Neolítico tardío y la Edad del Cobre—.

«La fabricación de la daga de cristal de roca debe haberse basado en una acumulación de conocimientos empíricos transmitidos y habilidades extraídas de la producción de hojas de dagas de pedernal, así como del conocimiento de objetos bifaciales foliáceos más pequeños de cristal de roca», se lee en el estudio.

La cara del arma fue pulida, lo que pudo haberse hecho para evitar fracturas o accidentes mientras se construía la forma.

Debido al tamaño de la daga, los investigadores especulan que fue tomada de un monocristal de al menos veinte centímetros de largo y cinco centímetros de grosor, y fue diseñada para encajar con un mango de marfil.

Las puntas de flecha, 16 en total, se hicieron mediante tallado a presión, que es un proceso que consiste en eliminar las escamas delgadas a lo largo del borde de la piedra. Los investigadores dicen que imitan el aspecto de las puntas de flecha de pedernal, pero notan que se requería una mayor habilidad para forjar tales elementos de cristal.

Puntas de flecha encontradas la misma tumba.

Junto con las armas, la tumba contenía los restos de 25 personas con varias mujeres y un hombre que se cree que murieron por envenenamiento.

Los restos estaban esparcidos por todo el sitio, junto con ajuar funerario que incluía colmillos de elefante, joyas, ollas y también se encontró un huevo de avestruz.





Fuente: DailyMail. Edición: MP.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: Una rara daga de cristal de 5.000 años es descubierta en una tumba ibérica https://mysteryplanet.com.ar/site/una-rara-daga-de-cristal-de-5-000-anos-es-descubierta-en-una-tumba-iberica/












viernes, 29 de enero de 2021

Hallan un notable bajorrelieve de águila real al pie del Templo Mayor de Ciudad de México

 

Detalle del relieve de águila real localizado en el Templo Mayor de Ciudad de México. Labrada sobre tezontle rojo, es la más grande localizada hasta el momento. Foto: INAH

Un bajorrelieve con la imagen de un águila real fue descubierto por expertos del Proyecto Templo Mayor (PTM), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), bajo el entrecruce de las calles República de Guatemala y de Argentina, en la Ciudad de México.

Se trata de una escultura antigua y finamente lograda de la cultura mexica, ubicada al pie del Templo Mayor, en el eje central de la ‘capilla’ dedicada a Huitzilopochtli; correspondería al Gobierno de Motecuhzoma Ilhuicamina (1440-1469 d.C.).

Labrado sobre tezontle rojo, cuenta con 1.06 metros de largo y 70 centímetros de ancho, lo que la convierte en la de mayor tamaño del conjunto de 67 piezas escultóricas similares encontradas hasta el momento.

Foto: INAH

¿Qué se sabe del bajorrelieve localizado por el INAH en el Templo Mayor?

Fue en febrero de 2020 cuando un equipo multidisciplinario concluyó la liberación y la limpieza de esta itzcuauhtli, voz nahua que significa águila de obsidiana, y con la cual los mexicas se referían al águila real (Aquila chrysaetos canadensis); hasta ahora, cuando se ha profundizado su investigación en gabinete, se da a conocer el hallazgo.

De acuerdo con los especialistas, la relevancia del bajorrelieve se denota no sólo por su tamaño y acabado, sino también por su ubicación, al pie de la edificación más importante para los mexicas y en el eje central que cruza la ‘capilla’ de Huitzilopochtli y la escultura monumental de la diosa Coyolxauhqui.

También está próximo al Cuauhxicalco, edificio circular cuyo nombre se traduce como lugar de la jícara del águila, donde, según documentos del siglo XVI, se realizaban las incineraciones rituales de los gobernantes tenochcas.

Cabeza monumental de la diosa Coyolxauhqui, hallada en el Templo Mayor. Foto: iStock.

Rodolfo Aguilar Tapia, aruqueólogo ligado al PTM, y quien investigó la pieza junto con pasantes en Arqueología y en Antropología Física de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, informó que se verificó durante la novena temporada de campo.

En dicha temporada, dirigida por el titular del Proyecto, el arqueólogo Leonardo López Luján, se ha centrado en explorar debajo del ‘puente liga’ que une a las calles de Guatemala y Argentina, donde en la época prehispánica se ubicaba la plaza oeste del Recinto Sagrado de México-Tenochtitlan. La talla escultórica formaba parte de un piso de ese espacio.

“Este piso es único en todo el Templo Mayor, ya que contiene bajorrelieves que aluden a la concepción dual del edificio. Del lado sur, donde estamos explorando, se encuentran elementos como esta águila, vinculados con el ciclo mítico del nacimiento de Huitzilopochtli; mientras que al norte, los bajorrelieves localizados anteriormente —los primeros en 1900 por Leopoldo Batres, y los posteriores por el PTM y el Programa de Arqueología Urbana (PAU)— contienen representaciones asociadas con Tláloc, el ciclo del agua y la regeneración del maíz”, declaró Rodolfo Aguilar Tapia.

"Gracias al trabajo realizado por los arqueólogos Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján, hoy se cuenta con una correspondencia estratigráfica definida, la cual permite a los investigadores conocer en qué etapa constructiva del Templo Mayor se ubican los hallazgos, y a qué época pertenecen los mismos", precisó Aguilar Tapia.

El referido piso de la plaza fue cubierto desde tiempos prehispánicos durante las ampliaciones del Templo Mayor. “Por eso tiene un buen estado de conservación”, dice el investigador al destacar que se trata de un elemento que nunca fue visto por los españoles”.

Detalle de la Lámina 50 del Códice Borgia donde se representa a un águila real encima de mezquite.

El simbolismo del águila real, figura del bajorrelieve estudiado por el INAH

Debido a la pandemia, se tuvieron que pausar los trabajos de campo; sin embargo, esto permitió a los investigadores realizar la investigación de gabinete de varios elementos, entre éstos la escultura del águila real.

Entre otros aspectos, se estudiaron las representaciones iconográficas que existen de dicha ave en fuentes históricas, como los códices.

Una de esas representaciones, señala Aguilar Tapia, está en la Lámina 50 del Códice Borgia, donde se muestra un águila real posando encima de un mezquite, árbol que surge desde una deidad descarnada. “Lo interesante es que esta imagen es iconográficamente muy similar al bajorrelieve que encontramos en campo, en ambas representaciones las plumas rematan en forma de cuchillos sacrificiales, los cuales aluden al nombre nahua del ave: águila de obsidiana”.

Bajorrelieve de águila real encontrado por arqueólogos del Proyecto Templo Mayor. Foto: Mirsa Islas.

Para los mexicas, dicha ave de presa tenía relación estrecha con la guerra y el sacrificio, al tiempo que era considerada como un nahual del sol y, por ende, también de su dios tutelar,  Huitzilopochtli.

En las entrantes temporadas de campo del PTM, concluye el investigador, las acciones se centrarán en terminar la exploración del piso donde se halla el bajorrelieve para buscar otros más y luego, con extremo cuidado, retirarlos temporalmente y poder indagar debajo de ellos en pos de ofrendas u otros elementos arquitectónicos.

“Tras todo este proceso exploratorio, con apoyo de especialistas en restauración, volveremos a colocar cada bajorrelieve en su lugar preciso”, dice Rodolfo Aguilar.

Ruinas del Templo Mayor en las inmediaciones de la plaza del Zócalo, en Ciudad de México. Foto: iStock

Titular de Cultura reconoce el hallazgo

Por su parte, Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura, reconoció el descubrimiento del INAH, el cual, destacó, que evidencia los secretos que el Templo Mayor tiene aún por revelar. Asimismo, destacó la labor de los arqueólogos que colaboran en este espacio.

“Por lo que hemos visto a través de fotografías, se trata de una pieza de muy bella factura que evidencia los grandes secretos que el Templo Mayor de México Tenochtitlan tiene aún por revelarnos. Quiero extender mi reconocimiento a los arqueólogos del INAH que colaboran en este espacio, puesto que, gracias a su esfuerzo y dedicación, podemos seguir recuperando nuestra historia y nuestra memoria. Debido a la contingencia sanitaria, los trabajos de campo han debido posponerse; sin embargo, es claro que hay también un importante trabajo de investigación y reflexión académica que no se ha detenido”, declara Alejandra Frausto.

Elementos similares al bajorrelieve también podrían localizarse cuando se retomen las excavaciones en torno al Cuauhxicalco. La intención del PTM es que, luego de su investigación, los bajorrelieves puedan mostrarse al público en su posición original: al pie poniente del Templo Mayor.













Fuentes: unotv.com | nationalgeographic.com.es | 25 de enero de 2020


https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/hallan-un-notable-bajorrelieve-de-aguila-real-al-pie-del-templo-m

Ahnenerbe: los nazis y la búsqueda de reliquias

 


Pocos conocen la organización Ahnenerbe, una sociedad secreta que fue creada por Heinrich HimmlerHermann Wirth y Richard Walter Darre, pero los nombres pueden sonar familiares. Herman Wirth era un historiador holandés obsesionado con la Atlántida, mientras que Walter Darre fue el creador de la ideología nazi "Sangre y suelo", así como el director de la Oficina de Raza y Asentamiento. En cuanto a Himmler, más tarde se hizo conocido por su nombramiento como líder de las SS (Schutzstaffel).

Oficialmente, Ahnenerbe fue registrada como una sociedad de estudio para la historia intelectual primordial y la Herencia Ancestral Alemana. Sin embargo, la organización fue financiada por miembros del Reich, y su verdadero objetivo era investigar la historia cultural y las características de la raza aria en un esfuerzo por demostrar que eran una raza avanzada divina de la que descendían los alemanes. (Uno de los sueños de Himmler era crear una nueva religión que reemplazara a la religión cristiana en Alemania). Con ese propósito, Ahnenerbe, quien se integró a la SS alrededor de 1940, cumplió numerosas misiones en todo el mundo para buscar reliquias raras, lugares míticos y textos antiguos. La organización tenía muchas (50) ramas diferentes que se ocupaban de más de cien proyectos de investigación en total. Algunas de las ramas fueron responsables de la investigación en el Tíbet, la India y las expediciones arqueológicas. Se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas en Alemania, Grecia, Polonia, Islandia, Rumanía, Croacia y muchos otros países, incluyendo África y Rusia (la sección ocupada). El Tíbet fue especialmente una prioridad para las investigaciones, y específicamente el Instituto para la Investigación del Asia Interior.

Uno de los institutos de investigación de Ahnenerbe estaba lidiando con la Teoría del Hielo Mundial, que ha sugerido que hay varias lunas en diferentes órbitas alrededor de la Tierra, y la aproximación de esos objetos planetarios resultó en cambios polares y eventos cataclísmicos. Los científicos de la Organización también apoyaron que la Tierra se creó cuando un trozo gigante de hielo chocó con el Sol.

Ahnenerbe también buscó intensamente la Atlántida y el Santo Grial en todo el mundo.

Además de la exploración de la historia, Ahnenerbe también llevó a cabo experimentos ultrasecretos con nuevas tecnologías, algunas de las cuales se cree que involucran artefactos o textos antiguos que se han descubierto durante estas expediciones. Además, también se realizaron experimentos notorios en seres humanos vivos.

La intensa labor de la Organización en tantos campos nos deja preguntándonos adónde se han ido todos estos conocimientos. El último centro en el que se ubicó el trabajo de Ahnenerbe fue en el pueblo de Waischenfeld en Baviera. Según la información de que se dispone, antes de que la fortaleza cayera en manos de los estadounidenses, se destruyó una gran cantidad de documentos.

Todos los artefactos que la organización de Ahnenerbe había recuperado, junto con la riqueza de textos antiguos, información e investigaciones se han perdido para siempre, o eso nos han hecho creer.






Autor: John Black

https://www.ancient-origins.es/fenomenos-misteriosos/ahnenerbe-nazis-reliquias-006812