martes, 31 de diciembre de 2019

Cientos de nuevos guerreros de terracota son desenterrados en China

La tercera ronda de excavaciones arqueológicas en torno al mausoleo del primer emperador chino, Qin Shi Huang, ha logrado en una década un importante aumento en el número de guerreros de terracota desenterrados.



Según informan medios locales, de un área de 400 metros cuadrados han sido extraídas al menos 220 figuras humanas, 12 caballos, 2 carros y gran número de armas. Se han obtenido muchos materiales nuevos, incluidas varias piezas arquitectónicas y también alguna información adicional sobre los grados militares del III siglo antes de la era común.

 La armadura y la vestimenta de las figuras permite dividirlas en militares de alto rango, oficiales intermedios, oficiales inferiores y guerreros comunes. Después de un estudio preliminar, los arqueólogos estiman ahora que las figuras de rango inferior aún deben subdividirse en dos, algo que implica una revisión de la jerarquía en el Ejército de la época.

 Entre el armamento hallado abundan espadas y ballestas de bronce. También se encontraron platos y calderos y el camello de oro más antiguo jamás visto en China.


                                               Camello de oro.
Los trabajos se han llevado a cabo entre los años 2009 y 2019 en el denominado hoyo número 1, que mide en realidad 14.260 metros cuadrados. Según una estimación de la distribución de las figuras, esta zona del conjunto funerario de Qin Shi Huang podría cobijar más de 6.000 guerreros y caballos de cerámica en totalidad.

 Además de las medidas de protección convencional, las reliquias más importantes se transfieren al laboratorio para su conservación, añade la fuente. Esta vez se trata de más de 100 piezas y al menos 20 lugares de importancia que están siendo protegidos.


Los primeros guerreros de terracota fueron hallados en las afueras de de la ciudad de Xian, en la provincia de Shaanxi, en 1974. La propia tumba del emperador chino Qin Shihuang, localizada por debajo de un túmulo, se abrió al público en 1979. En los 40 años que existe el museo funerario de Qin Shihuang, lo han visitado más de 120 millones de turistas, según informó la agencia Xinhua. Los arqueólogos estiman que el Ejército de terracota tenía una función funeraria: proteger al emperador en el Más Allá.











Fuente: Chinanews.com. Edición: RT.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: Cientos de nuevos guerreros de terracota son desenterrados en China https://mysteryplanet.com.ar/site/cientos-de-nuevos-guerreros-de-terracota-son-desenterrados-en-china/

Los Descubrimientos Arqueológicos Más Grandes del 2019

Una de las momias encontradas en el sitio de entierro de Tuna El-Gebel. (Ministerio de Antigüedades) Cabeza y torso del dios Xipe Totec encontrados en el sitio arqueológico de Ndachjian - Tehuacán. (Melitón Tapia / INAH) Se ha encontrado una espada de la civilización talaiótica en Mallorca, España. (Diario de Mallorca) Tallas hechas por personas en Vichama, Perú hace 3,800 años sugieren que la lluvia llegó justo a tiempo.

2019 fue otro año emocionante para la arqueología. La tecnología moderna y las excavaciones extensas han revelado una gran cantidad de hallazgos fascinantes: desde momias con máscaras hasta un mini Göbekli Tepe, hemos tenido la suerte de descubrir muchos de los secretos del pasado a través de descubrimientos excepcionales en todo el mundo. ¡Obtuvimos una nueva perspectiva sobre los huevos de dinosaurio, la población de las Américas e incluso una nueva especie humana! La siguiente lista es nuestro Top Ten de descubrimientos arqueológicos de 2019.

Un horrible templo de sacrificio para un dios de la fertilidad en México

En enero, los arqueólogos encantados en México encontraron el primer templo dedicado al "Señor desollado" Xipe Tótec, una de las deidades precolombinas más importantes. El hallazgo, que incluía una representación en piedra del dios y dos altares de sacrificio, ayudará a los historiadores y otros especialistas a comprender mejor la religión prehispánica y, en particular, a este dios de la fertilidad.
Uno de los hallazgos fascinantes fue una cabeza esculpida masiva descubierta en un nicho. Se necesitaron más de 30 trabajadores para liberar el cráneo del receso en la pared. Cerca de allí encontraron una escalera que conducía a lo que alguna vez fue el sótano de la estructura piramidal. Aquí los arqueólogos desenterraron una segunda calavera de piedra y un gran torso esculpido.
Xipe Tótec fue uno de los dioses mesoamericanos más importantes. Era una deidad de la fertilidad, la primavera, los trabajadores metalúrgicos y la renovación. Muchas víctimas fueron sacrificadas por el dios y, por lo general, se lo representaba con las pieles de una víctima sacrificada, que arrojaría para simbolizar la renovación de la naturaleza. Se creía que si los fieles llevaban las pieles de las víctimas asesinadas, estaban glorificando a la deidad y él los bendeciría con sus favores. Hay esperanzas de que el sitio produzca más material relacionado con el culto a este ser bastante macabro. Un montículo masivo cerca del templo desenterrado puede revelar aún más sobre el dios Xipe Tótec.

Una gran tumba familiar egipcia

Se encontraron 50 momias en buen estado de conservación dentro de cuatro cámaras funerarias ptolemaicas, que parecen ser tumbas familiares, en el sitio arqueológico Tuna El-Gebel en Minya, al sur del Cairo.
En las cámaras se encontraron momias de hombres y mujeres en envoltorios, algunos de los cuales todavía portaban fragmentos de cartonaje de colores, junto con 12 niños y bebés envueltos en lino, o decorados con letra demótica. Aún se desconocen sus identidades, pero el método de momificación sugiere que ocuparon posiciones importantes o prestigiosas.
Algunos de ellos fueron enterrados dentro de sarcófagos de piedra o madera, mientras que otros fueron enterrados en la arena o colocados en el suelo de las tumbas o dentro de nichos. Fragmentos de papiros desenterrados en la tumba han ayudado a revelar la fecha en que se hizo, que podría remontarse a la era ptolemaica (305-30 aC), los primeros períodos romano y bizantino.

Evidencia de una nueva especie humana

Los investigadores que trabajan en una cueva en Filipinas afirmaron haber encontrado una nueva especie, previamente desconocida para agregar a la historia humana. Creen que este homínido probablemente tenía poco menos de cuatro pies de alto, llegando a esta conclusión a través del análisis de los restos fósiles: huesos y dientes de los dedos y dedos de los pies de un adulto. El hueso del fémur de un menor también fue desenterrado. Se estima que los restos tienen alrededor de 50,000 años, un período de tiempo en el Pleistoceno cuando varias especies humanas coexistieron en el planeta.
La nueva especie se ha denominado provisionalmente Homo luzonensis, y tenía algunas de las mismas características que los humanos modernos, en particular, sus molares. Sin embargo, también tenía características de una especie anterior, Homo australopithecus, particularmente huesos de manos y pies similares. El ser tenía "dedos y dedos largos y curvos", lo que significaba que era tan cómodo trepar por los árboles como caminar erguido. Esto parece sugerir que podría haber descendido de un pariente humano anterior, H. erectus, que de alguna manera cruzó el mar hasta Luzón.
El hallazgo arroja dudas sobre la teoría aceptada de cómo los humanos evolucionaron y se extendieron por todo el mundo. La primera ola de nuestros familiares que abandonó África estaba compuesta por H. erectus y la segunda ola fue H. sapiens. Se pensaba que H. erectus se estableció en Asia y era el único humano en Asia hasta la llegada de los humanos modernos. Sin embargo, el descubrimiento de H. luzonensis, junto con el descubrimiento anterior sobre Flores, han revuelto esta teoría. Esto puede transformar la comprensión de nuestra evolución.

Huevos de dinosaurio de 66 millones de años

Un niño de 10 años en China que estaba jugando cerca de un lago descubrió accidentalmente un huevo fosilizado que condujo al descubrimiento de un nido de dinosaurio que tiene 66 millones de años. El hallazgo fue el último en una ciudad que se ha hecho famosa por su cantidad de hallazgos de dinosaurios, especialmente huevos fosilizados, Héyuán, en la provincia de Guangdong.
Zhang Yangzhe estaba jugando en un terraplén cerca del río Dong bajo la supervisión de su madre cuando hizo el hallazgo mientras intentaba encontrar algo con lo que romper una nuez. Mientras cavaba en el suelo, el niño vio lo que parecía una piedra extraña, por lo que la desenterró con mucho cuidado.
Una vez alertados del hallazgo, los expertos confirmaron de inmediato que la extraña piedra era un huevo fosilizado. En los días siguientes, comenzaron a excavar el sitio donde Zhang había hecho su descubrimiento y encontraron 10 huevos más. Determinaron que Zhang había encontrado un nido de dinosaurio porque todos fueron desenterrados en un área pequeña.

El origen de la civilización griega en una isla piramidal

En el remoto y deshabitado islote en forma de pirámide de Daskalio, los arqueólogos encontraron evidencia de un rico paisaje cultural y monumental que data de antes del período minoico. La evidencia hasta ahora es que fue un importante centro religioso creado con conocimientos técnicos anteriores que se encontró en Minoan Knossos por al menos 400 años, lo que indica que desempeñó un papel importante en el desarrollo de la civilización griega.
El islote tenía un asentamiento con tiendas de metalurgia, edificios e incluso plomería interior, y todo esto un milenio antes de los minoicos, que a menudo se consideran la primera civilización europea. La forma piramidal distintiva se debe a las extensas actividades de ingeniería. La gente exageró deliberadamente la forma piramidal del afloramiento rocoso al crear una serie de enormes terrazas. Sobre ellos se construyeron varios edificios, principalmente de mármol. Algunos de los edificios tenían dos pisos y tenían escaleras y fueron construidos con mármol. El paisaje cultural se construyó en un período de cuatro décadas y se basó en un diseño único.
La ingeniería, la complejidad de la organización, la construcción naval y el trabajo en metal necesarios para lograr la construcción de tal lugar indican que esta civilización ya estaba bastante avanzada en este momento, lo que indica que la cultura había existido y se había desarrollado durante cientos de años o más. Esta entidad política era al menos contemporánea y pudo haber influido en el desarrollo de los minoicos en Creta y más tarde de los micénicos.

Arqueólogos Peruanos Presentan Mural de 3.800 Años de Antiguedad

Hace 3.800 años, las personas que vivían en lo que ahora se llama Vichama, Perú, esculpieron serpientes y cabezas humanas en sus paredes junto con representaciones de personas demacradas. Estaban muriendo de hambre y muriendo y esperaban que una deidad del agua finalmente fuera indulgente y les enviara un poco de lluvia para que sus amigos, familiares y vecinos sobrevivieran.
Al parecer, sus súplicas fueron respondidas; Según los expertos que desenterraron una talla de un sapo humano dentro de un complejo ceremonial. En la creencia tradicional andina, la representación de un sapo puede usarse como símbolo de lluvia. La figura del sapo se muestra envolviendo sus manos alrededor de un rostro humano debajo, lo que sugiere que la gente de Vichama estaba esperando o recibiendo la lluvia que se necesitaba con tanta urgencia.
Vichama es uno de los sitios arqueológicos pertenecientes a la civilización Caral, la primera civilización conocida de las Américas. Duró hasta alrededor de 1800 a. C., cuando Caral fue abandonado, posiblemente debido al cambio climático. Sin embargo, las personas que viven en Vichama aparentemente estaban mejor equipadas y preparadas, por lo que sobrevivieron.

Los primeros estadounidenses pueden haber llegado por mar

Este año, los arqueólogos hicieron lo que podría ser un descubrimiento fundamental en la población de las Américas. Su descubrimiento desafía las teorías dominantes anteriores sobre cuándo y cómo llegaron las primeras personas. Los descubrimientos sugieren que los humanos habitaron las Américas mucho antes de lo que se pensaba, dando crédito a la teoría de que las personas emigraron al continente no por un puente terrestre, sino por mar.
Los hallazgos se realizaron en un área remota conocida como Cooper’s Ferry en un valle a orillas del río Columbia en el oeste de Idaho. Ahora se cree que es uno de los sitios arqueológicos más antiguos de América. La datación por radiocarbono y los resultados del análisis bayesiano indican que las personas comenzaron a ocupar el área entre 16.560 y 15.280 años antes del presente.
Los hallazgos en Idaho muestran que las personas Clovis no fueron las primeras y demuestran que los humanos probablemente vivían en Estados Unidos antes de que un corredor sin hielo se abriera en la parte inferior del continente hace unos 14,000 años. Esta nueva evidencia plantea preguntas sobre cómo los humanos llegaron al continente en este momento, ya que el puente terrestre de Beringia todavía estaba cubierto de hielo y se cree que era intransitable. El hallazgo está dando crédito a la idea de que los primeros habitantes de América del Norte llegaron por mar.

Un mini Göbekli Tepe de 11.300 años

En noviembre, los arqueólogos anunciaron el descubrimiento de un templo de la era neolítica con tres estelas casi intactas de forma similar al famoso Göbekli Tepe, el templo más antiguo conocido del mundo. El antiguo templo fue desenterrado en el barrio Ilısu de Dargeçit, en la provincia de Mardin, en el sureste de Turquía, y los arqueólogos estiman que fue construido hace 11.300 años.
Este antiguo centro espiritual también estuvo activo en la misma época que el famoso Göbekli Tepe, que se considera el lugar de nacimiento de la civilización temprana y el templo más antiguo de la tierra. El templo de 80 metros cuadrados (861 pies cuadrados) también comparte ciertas características con Göbekli Tepe: tiene versiones más pequeñas de los pilares, símbolos y arquitectura.
El equipo desenterró las paredes del templo de 11,000 años de antigüedad que estaban hechas de escombros y mantenidas en su lugar con una base de arcilla endurecida, pero aún no han alcanzado la base de la estructura. También encontraron cuatro estelas de piedra, tres de las cuales se describieron como "muy bien conservadas", pero no se encontró "inscripción figurativa" en ninguna de las cuatro estelas.

Una espada sorpresa de 3.200 años descubierta en un megalito

Los arqueólogos que trabajan en la isla española de vacaciones de Mallorca (Mallorca) hicieron un sorprendente descubrimiento en septiembre: una espada de 3.200 años de antigüedad en un sitio de la Edad de Bronce que fue desenterrada en el sitio arqueológico Talaiot del Serral de ses Abelles en el municipio de Puigpunyent.
El equipo estaba preparando el lugar para ser abierto como museo para los visitantes cuando desenterraron la espada. Dos arqueólogos en el sitio levantaron una roca y vieron algo que sobresalía del suelo. Creían que no se encontraría nada más porque el sitio había sido excavado a fondo y el megalito había sido saqueado en el pasado antiguo, por romanos y otros.
A pesar de tener más de 3000 años, el arma está en buenas condiciones. Es una de las pocas armas de esa época encontradas en la isla. El hallazgo está permitiendo que los expertos comprendan mejor la misteriosa cultura tailiótica y demuestra que las armas fueron utilizadas como ofrendas en los talaiots, que eran lugares de culto religioso.

Un templo e innumerables tesoros en una ciudad hundida

En julio, el Ministerio de Antigüedades de Egipto anunció que los arqueólogos marinos que buceaban en la antigua ciudad sumergida de Heracleion (llamada así por Hércules, que según la leyenda afirmaba que había estado allí) frente a la costa del Delta del Nilo descubrieron los restos de un templo, muelles y barcos que contenían antiguos tesoros.
Conocida como Thonis en Egipto, y sumergida bajo 150 pies de agua, la ciudad se encuentra en lo que hoy es la Bahía de Aboukir, pero en el siglo VIII aC, cuando se cree que la ciudad fue construida, habría estado situada en la boca del delta del río Nilo, donde se abría hacia el mar Mediterráneo.
El equipo de buceo encontró un "grupo de nuevos puertos" que efectivamente extiende su mapa de la antigua ciudad hundida "en aproximadamente dos tercios de una milla" y también han agregado a su mapeo de Canopus, una segunda ciudad sumergida cerca de Heracleion. Además, se descubrió que una de las decenas de barcos antiguos en el sitio desde el siglo IV a. C. contenía vajillas, monedas y joyas.







Las Momias Inuit Sugieren que los Beneficios de Omega-3 Son Falsos

Momia inuit adulta que fue escaneada con tomografía computarizada. Fuente: Cortesía del Museo de Arqueología y Etnología de Peabody, Universidad de Harvard, PM 29-10-10 / 61570.0.

A pesar de deleitarse con dietas ricas en omega-3 de pescado, que se cree que protege contra la acumulación de placa en las arterias, las momias inuit de 500 años descubiertas en Groenlandia les dicen a los científicos que sufren de arterias obstruidas.
La aterosclerosis es una afección en la que las paredes de las arterias se bloquean con grasa y calcio y se sabe que esta afección se padeció hace al menos 6,000 años, pero ninguno de los restos humanos estudiados hasta ahora era conocido por comer una dieta marina. Ahora, sin embargo, los investigadores han estudiado cuatro momias inuit y han encontrado evidencia de obstrucción arterial.

Omega 3 llevar de tarea

La aterosclerosis es la acumulación de placas de grasa, colesterol y calcio en las arterias y la enfermedad es la principal causa de muerte en los países ricos modernos, que se cree que es causada por un control dietético deficiente. Sin embargo, un nuevo artículo publicado en la revista JAMA Network Open desafía esta noción común después de que los científicos estudiaran los restos de cuatro cazadores inuit del siglo XVI encontrados en Groenlandia que también sufrían de arterias obstruidas, a pesar de que sus dietas eran ricas en omega-3. ácidos grasos
Si bien la afección a menudo se ve como resultado de los estilos de vida y las dietas modernas, se ha encontrado evidencia de aterosclerosis en restos humanos que datan de alrededor de 4.000 aC, pero ninguno de esos cuerpos probados había comido una dieta rica en ácidos grasos omega-3.
Paisaje de Groenlandia con mujer Inuit mirando al mar por Emanuel Petersen. (Dominio público)
Paisaje de Groenlandia con mujer Inuit mirando al mar por Emanuel Petersen. (Dominio público)

Calcificación en otra nación antigua

Se analizaron cuatro momias inuit increíblemente bien conservadas del siglo XVI que comieron dietas ricas en omega 3 con el fin de ver si el ácido graso mejoraba la salud arterial, y los resultados sugieren que las dietas ricas en omega-3 pueden no garantizar la resistencia a la acumulación de placa arterial. -up, lo que lleva a los investigadores a considerar que otros factores podrían estar en juego.
Según un informe en The Daily Mail, un equipo de científicos dirigido por el cardiólogo L. Samuel Wann de Ascension Healthcare en Milwaukee estudió las momias inuit tomadas de las colecciones del Museo de Arqueología y Etnología de Peabody en Cambridge. Originalmente descubierta en la isla de Uunartaq, frente a las costas de Groenlandia en 1929 y fechada en el año 1500, las momias incluyen dos hombres y dos mujeres entre las edades de 18-30.
Viviendo en chozas de piedra apoyadas con huesos de ballena y pieles de foca, los cazadores de kayak habrían utilizado lanzas de madera, arcos y flechas para matar peces, mamíferos marinos, pájaros y caribúes, y con sus dietas muy marinas sus venas se habrían apoderado de omega -3 ácidos grasos. Pero las tomografías computarizadas del interior de las momias fueron analizadas por el Dr. Wann y su equipo de cuatro cardiólogos y dos radiólogos que mostraron 'ateroma calcificado', que es una acumulación de material de placa grasa en las arterias, similar a los humanos modernos con aterosclerosis.
Imágenes de tomografía computarizada que muestran placas ateroscleróticas calcificadas. Las flechas indican placas ateroscleróticas calcificadas. (Imagen: © 2019 Wann LS et al. JAMA Network Open)
Imágenes de tomografía computarizada que muestran placas ateroscleróticas calcificadas. Las flechas indican placas ateroscleróticas calcificadas. (Imagen: © 2019 Wann LS et al. JAMA Network Open)

Los incendios interiores pueden ser culpados

La afección, y las enfermedades que puede causar, es la mayor causa de muerte en el mundo desarrollado y es responsable de una de cada tres muertes. Con el tiempo, los vasos sanguíneos se endurecen y se estrechan, lo que restringe el flujo de sangre alrededor del cuerpo, y cuando estos depósitos de placa se rompen, forman un coágulo de sangre que puede bloquear aún más el flujo de sangre oxigenada que puede provocar un derrame cerebral o un ataque cardíaco.
Según el Heart Research Institute, la aterosclerosis a menudo comienza en la infancia y empeora con la edad, dañando el endotelio, una capa delgada que mantiene el interior de nuestras arterias lisas. Una vez dañado, el colesterol "malo" se acumula en la pared de la arteria, el cuerpo envía células inmunes para limpiar este colesterol, que luego puede quedar atrapado en el sitio dañado y esto es lo que se acumula con el tiempo y provoca bloqueos.
Este nuevo estudio presenta evidencia de la "presencia de placas calcificadas en los restos momificados de 3 jóvenes inuit que vivieron hace 500 años", escribieron los investigadores en su artículo, y que las dietas ricas en omega 3 podrían no garantizar la acumulación de placa como se cree actualmente. Sin embargo, según la revista Discover, los investigadores instan a la precaución por otros factores que podrían estar en juego, como el humo ambiental producido por el uso de incendios en interiores.








Autor Ashley Cowie

¿Qué hacían los iberos aparte de pelear?

Jinete alanceando al enemigo. Escultura procedente del yacimiento de Cerrillo Blanco (Porcuna, Jaén). (Ángel M. Felicísimo / CC BY-2.0)
No cabe duda, los iberos forman parte de nuestra historia, pero también de nuestra actualidad. No hay más que ver el interés que despertó en los medios el año pasado la noticia de que, gracias al georradar, la Universidad de Barcelona halló en Banyeres del Penedès un poblado ibero de grandes dimensiones. En total, son 200 estructuras que lo hacen comparable en importancia al poblado de Ullastret.
En realidad, nuestro conocimiento de la existencia de los iberos viene de lejos. La primera vez que aparecen mencionados es en la Ora maritima de Avieno, un texto del siglo IV, que se supone basado en un itinerario doscientos años más antiguo escrito por marinos de Massalia (la moderna Marsella). Según el poeta latino, los iberos son las gentes que habitan la costa mediterránea de Hispania, claramente diferentes de las gentes del interior, que, a su decir de romano, estaban menos “civilizadas”.
Curiosamente, pese a que el de Avieno fue un texto muy leído en España durante el Renacimiento –las referencias romanas daban caché histórico al por entonces país más poderoso del mundo–, la identificación arqueológica de la cultura ibera solo se produjo a finales del siglo XIX, y no sin ciertos problemas. Fue en 1830 cuando se empezaron a descubrir en el Cerro de los Santos (Albacete)  una serie de esculturas en piedra que el informe oficial de 1860 no supo situar cronológicamente sino en época visigoda.
A su entender, como se trataba de obras de mérito, solo podían ser posteriores a los romanos, que fueron quienes trajeron la civilización a España. Además, la habitual lentitud que mostramos a la hora de proteger nuestro patrimonio consiguió que esos hallazgos no tardaran en ser objeto de venta a coleccionistas. Viendo el negocio, un avispado relojero de la cercana Yecla fabricó varias estatuillas falsas que hizo pasar como verdaderas.
Su trabajo acabó presentado en las exposiciones universales de Viena en 1873 y de París en 1878. El problema es que la superchería fue desenmascarada, con lo que la sospecha recayó sobre el resto de las esculturas y retrasó el reconocimiento de la cultura ibera por los sabios de la época. Con estos antecedentes, no es de extrañar la enconada resistencia mostrada pocos años después por la comunidad científica internacional a considerar legítimas las pinturas de la cueva de Altamira.
Por fortuna, el arqueólogo francés Pierre Paris –que excavaba en España y adquirió la Dama de Elche  para el Louvre– publicó en 1904 un libro, titulado Ensayo sobre el arte y la industria de la España primitiva, con el que dio a conocer la cultura ibera al mundo científico europeo.
'Caja de los Guerreros', pieza ibera hallada en la necrópolis de Piquía, en el yacimiento de la Cuesta del Parral. (Ángel M. Felicísimo / CC BY-SA-4.0)
De monarquías a jefaturas
Desde entonces, nuestro conocimiento de la cultura ibera no ha dejado de mejorar. Hasta el punto de que, ahora, esa cronología que tanto desconcertó a los excavadores del Cerro de los Santos está bastante definida. Tras el período ibérico antiguo, en el siglo VII a. C., es posible distinguir un período clásico, del siglo V al III a. C., momento álgido en el que se vivirá una transición de las monarquías a las jefaturas aristocráticas guerreras.
Después del triunfo de Roma contra Cartago en la segunda guerra púnica, la cultura ibera se diluirá poco a poco en la romana, que se instala enérgicamente en la península. Fueron muchos los “pueblos” iberos establecidos a lo largo del litoral meridional y oriental de la península, hasta casi alcanzar el Ródano, en el sur de la Francia actual: túrdulos, bastetanos, mastienos, indigetes... No conformaron una unidad política. Culturalmente es imposible diferenciarlos mediante las evidencias arqueológicas, pero las fuentes los demarcan con cierta precisión por áreas geográficas.
Estas poblaciones se organizaron primero en monarquías sacras, que terminaron transformadas en jefaturas aristocráticas clientelares, teniendo los caudillos guerreros un control político más absoluto en la zona meridional que en la nororiental. No obstante, para terminar de complicar esta imagen a vuela pluma de la estructura política ibera, en las descripciones de las fuentes también aparecen mencionados órganos colegiados para la toma de decisiones, como consejos de ancianos o senados.
Quizá sea este tipo de matiz político el que explique la existencia de tantos pueblos iberos diferentes. En cualquier caso, está claro que el clientelismo era llevado al extremo, como demuestran las instituciones de la fides y la devotio. La primera era una dependencia personal, y la segunda, colectiva.
Ligaban al cliente con su jefe militar hasta la muerte, pues no podían sobrevivir al fallecimiento de este en la batalla, viéndose obligados a suicidarse. A cambio de semejante sacrificio, los clientes disfrutaban de la protección proporcionada por el jefe y, sin duda, de beneficios económicos añadidos.
Con contactos y cultivados
Los caudillos vivían en las casas señoriales que se han encontrado en los distintos oppida (poblados fortificados) iberos, sus asentamientos más grandes. En los oppida podían llegar a convivir varios miles de personas. Las viviendas estaban distribuidas según un plano más o menos ortogonal, trazado sobre una pequeña meseta fácilmente defendible a la que se añadía una muralla.
Además de los oppida, en el territorio ibero había pueblos o aldeas –tanto en el llano como en las laderas de pequeños cerros–, caseríos o granjas fortificadas para explotación agropecuaria, así como atalayas, pequeñas instalaciones fortificadas destinadas al control del territorio.
Una parte importante de la economía del mundo ibero fueron los intercambios comerciales con fenicios y griegos, reemplazados después por los cartagineses. Los iberos mercadeaban con metales, cereales, aceite y vino a cambio de productos de lujo para sus élites (cerámicas decoradas, telas, joyas...). Los contactos con estas culturas permitieron desarrollar las técnicas alfarera y escultórica iberas, y se llegó incluso a acuñar algunas monedas.
Jinete ibero del siglo III a. C, parte del llamado Relieve de Osuna, y que se puede contemplar en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. (Luis García (Zaqarbal) / CC BY-SA-3.0)
Una de las primeras cosas que llama la atención de los iberos es que se trató de un pueblo alfabetizado que poseía escritura propia. En total, se conocen aproximadamente un par de millares de inscripciones. Las hallamos en monedas, cerámicas, objetos de prestigio, estelas funerarias y láminas de plomo. Sin embargo, pocas poseen una extensión amplia que posibilite un análisis filológico detallado, y ninguna forma parte de un texto bilingüe que aporte pistas para su desciframiento, al permitir comparar el ibero con alguna lengua conocida de la época, como el fenicio, el griego o el latín.
Y es que la lengua ibera tiene una peculiaridad: sabemos cómo leerla y pronunciarla, pero no cómo traducirla... Al menos, no todavía. El desciframiento de su fonología se debe a Manuel Gómez Moreno, que en 1922 la identificó como una escritura mixta, en parte alfabética (las vocales) y en parte silábica (consonantes oclusivas). Sus trece signos alfabéticos y quince silabogramas se escribían de izquierda a derecha.
En realidad, estamos generalizando, porque estas características describen solo uno de los varios sistemas de escritura utilizados por los iberos, en concreto, la escritura levantina, o noroccidental, que encontramos desde Murcia hasta aproximadamente la desembocadura del río Hérault (entre Montpellier y Narbona). Es la única que ha podido leerse, sobre todo porque es en la que está escrita la inmensa mayoría de los textos conocidos.
Desde Alicante hasta el sur de Portugal, en cambio, encontramos la escritura ibérica meridional, o suroccidental, formada por 29 signos (con muchas variantes en pocas inscripciones, lo que dificulta el desciframiento) y escrita de derecha a izquierda. Estos serían los dos sistemas de escritura realmente ibéricos, a los que cabría sumar otros surgidos por su contacto con otras culturas.
El primero sería la escritura grecoibérica, que es una simplificación del alfabeto jónico usada entre el siglo V y el IV a. C. en la zona de Alicante y Murcia. Nació, claro está, de los intercambios comerciales con mercaderes griegos. Además, hacia el interior de la península, gentes de cultura celta realizaron unas pocas variaciones en la escritura ibérica para escribir su propia lengua.
Los misterios de su sociedad
En cualquier caso, además de jefes y aristócratas, dentro de las poblaciones iberas encontramos agricultores, comerciantes, artesanos, mujeres, niños y esclavos. Resulta por ahora imposible saber si hubo sacerdotes y, de haberlos, si actuaban como únicos intermediarios entre los dioses y sus fieles o como meros representantes de los jefes, demasiado ocupados para dedicar todo su tiempo a los ritos y ceremonias. Igual de difícil resulta identificar el trabajo de los comerciantes, sin duda vinculados a los jefes y la aristocracia, a quienes proveían de productos de lujo.
El grueso de la población lo formaban los campesinos y artesanos, distribuidos según unas redes clientelares de cuya estructura lo desconocemos todo. Respecto a las mujeres, parece que su imagen está cambiando entre los historiadores. Según indican las fuentes, a menudo se las prefería como rehenes a los hijos de los jefes, lo cual parece indicar que la posición social de algunas de ellas era importante. Una conclusión que también parece desprenderse de imágenes como la Dama de Elche y la Dama de Baza, tanto como de su presencia en los cementerios, donde, por otra parte, no se enterraba toda la población.
La Dama de Elche, obra maestra del arte ibero. (José Luis Filpo Cabana / CC BY-SA-2.0)
Este aparente peso social, por supuesto, no impidió que la dureza de la vida en la Antigüedad se cobrara su precio sobre las mujeres. Los estudios paleopatológicos sugieren que fallecían con unos 22 años de edad como media, y los hombres con 33. Solo un 6,67% de ellas alcanzaba los 40 años, comparado con el 28,57% de los hombres. Ese solía ser el resultado de dar a luz en pésimas condiciones higiénicas. Y algo parecido puede decirse de los niños, cuya mortalidad total se calcula en un 50%.
Esto implica que muchos de ellos no alcanzaban la edad mínima que los definía como miembros de la sociedad y les facultaba para ser sepultados en los cementerios. Cuando la muerte sucedía antes, muchos eran enterrados bajo el suelo de las casas, quizá como una ceremonia propiciatoria, que algunos investigadores han interpretado como un sacrificio ritual más que como una muerte natural.
De la guerra y la muerte
De entre su grupo de clientes, el jefe y los aristócratas escogían a los hombres que los seguirían a la batalla, porque parece que guerrear era una actividad estacional que tenía lugar durante la temporada de buen tiempo en primavera-verano. Se ha de descartar también que fuera la guerrilla el método preferido de combate, pues ya antes de la llegada de los cartagineses se produjeron enfrentamientos entre unidades cerradas.
A esta táctica se llegó después de haber pasado por un período de combates singulares, donde los héroes de cada bando luchaban entre sí por la victoria final. Cuando, durante el siglo V a. C., la monarquía se transformó en jefatura, lo mismo sucedió con la guerra, en la que ahora participaban los clientes del jefe, vinculados a él por las ya mencionadas instituciones de la fides y la devotio. En los combates no participarían sino unos cientos de soldados por cada campo, pues, al fin y al cabo, la población general no debía de ser demasiado elevada.
Con respecto al armamento, hay que señalar que la famosa falcata ibérica no es sino uno de los cuatro tipos de espadas conocidas y utilizadas por los iberos. A ella se sumaban la de frontón, la espada de antenas y la recta tipo La Tène. Pese a no ser guerreros, sino a tiempo parcial, la ferocidad con que se empleaban en combate, tan loada por los clásicos, hizo que las potencias mediterráneas reclutaran grupos de combatientes iberos como auxiliares de sus unidades principales.
Con tantos choques bélicos, y dadas las pobres condiciones de vida, resulta lógico que la muerte y los dioses ocuparan un lugar destacado en el pensamiento de los iberos. Los cadáveres eran incinerados y las cenizas enterradas, tras lo cual se celebraba un banquete funerario. Los enterramientos podían ser de varios tipos. El más sencillo era un simple agujero en el suelo, en algunos casos con una pequeña estructura cuadrada superpuesta.
Se conocen otros en pozos con las paredes revestidas de piedra o adobe, tumbas de cámara con un túmulo encima, otras turriformes (en forma de torre) y, por último, las simbólicas, en las que la urna funeraria es sustituida por una piedra. Las tumbas se agrupaban en necrópolis situadas siempre cerca de los recintos urbanos, donde podían ser vistas con facilidad.
De algún modo, es como si se hubiera querido destacar la existencia de las tumbas, pues algunas de ellas han aparecido con esculturas pintadas de rojo, mientras que los propios cementerios aparecen desprovistos de árboles que pudieran impedir la vista al transeúnte.
Figurilla conocida como 'El guerrero de Mogente' (Museo de Prehistoria de Valencia / CC BY-SA-3.0)
La religión y el arte
Por lo que respecta a la religión, solo se conoce el nombre de un dios, Betatun, aunque se sabe que los sacrificios tuvieron gran relevancia en ella, a diferencia de los templos, no muy significativos.
No son muchos los que se conocen, pero los lugares de culto sí son muy numerosos. En las zonas urbanas podemos encontrar alguno de esos pocos templos, capillas domésticas y santuarios empóricos, donde tenían lugar los intercambios comerciales bajo la protección de los dioses. Los santuarios estaban situados cerca de las ciudades. Fuera del recinto urbano se encontraban los templos supraterritoriales, vinculados a grandes territorios y no a una única población.
Vinculado al mundo funerario figura uno de los elementos más reconocibles de la cultura ibérica: la escultura. En ella se aprecian influencias griegas y fenicias, pero adaptadas al modo de hacer ibérico, lo que da lugar a obras con mucha personalidad. Para crear sus trabajos, los escultores iberos utilizaban piedras blandas, que en muchos casos pintaban para dotarlas de más vistosidad. Otro elemento escultórico relacionado con la religiosidad ibera son los exvotos de bronce, realizados a la cera perdida y de calidad diversa.
Si bien se encuentran prácticamente por todas partes, se han recuperado por millares en dos santuarios: Collado de los Jardines y Castellar, ambos en la provincia de Jaén. Finalmente, entre la información que no podemos interpretar del todo sobre la ideología ibérica, se encuentran los dibujos que adornan las cerámicas y algunas urnas funerarias. Se trata de escenas de origen variado, con protagonistas humanos, animales y vegetales, a veces llegados del mundo heleno (como las gárgolas), otras del púnico (símbolos de Tanit) y muchas más propias del ibero (como el águila).
Estas piezas representan una perfecta síntesis de esta cultura, porque, aunque el mundo ibérico aceptó muchos influjos culturales del Mediterráneo oriental, lo hizo adaptándolos a sus propias necesidades ideológicas, una característica de las culturas con un carácter definido. Los importantes beneficios económicos que obtenía Cartago de su relación con el mundo ibero no tardaron en generar las envidias de Roma.
De modo que esta buscó la menor de las excusas para desencadenar una serie de enfrentamientos que, a duras penas, le permitieron librarse del único competidor de talla existente en el Mediterráneo occidental. A partir del siglo III a. C., la llegada de la cultura romana a la península dio comienzo a un importante proceso de aculturación que acabó con la cultura ibera y con sus miembros convertidos en romanos.










Fuente: lavanguardia.com